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27 de diciembre de 2025

Villa La Angostura, en total contacto con el lago y la naturaleza.

¿Es posible que cada lugar al que vamos sea mejor que el anterior? Pues sí, y a esa altura del paseo ya estaba teniendo un pico de serotonina o sea lo que fuera que me estaba causando extrema felicidad. Cuando uno piensa en el sur de Argentina se imagina nieve y mucho frío y es porque este destino es elegido principalmente por esto en invierno, pero el paisaje en verano es completamente soñado y vale la pena ir a visitarlo en esta estación. Bueno, creo que en cualquier momento del año valdría la pena ir a visitar este hermoso lugar

A esta altura de la vida me he vuelto fan de Villa La Angostura y de verdad quiero volver a ir a visitar estas playas. Es que esos colores son una cosa que no se pueden creer: cuando ví algunas fotos en Internet creía que eran pura edición, pero una vez que lo comprobé con mis propios ojos dejé de ser escéptica respecto a toda esta área. Después de nuestro paso por el Puerto Manzano, quisimos ir a ver qué había más allá y seguimos encontrando muchísima belleza


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Para acceder a esta zona, solo los valientes usan el auto: las calles son subidas y bajadas de tierra y se debe manejar muy bien para no quedarse estancado. Nosotros preferimos no arriesgarnos a esto así que decidimos que lo mejor sería caminar y de paso, disfrutar un poco el paisaje. Guiados por el mapa, llegamos hasta un lugar que decía playa pública, pero al estar ahí los carteles decían "Playa Picnic", así que nunca supimos cuál era el verdadero nombre .


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Lo característico de esta playa es que para llegar a ella había que atravesar un gran bosque de árboles muy altos. Esto hacía todo el camino oscuro y frío, como en la típica vegetación que crece alta para conseguir un poco de luz solar. ¿Atravesar el bosque para llegar a la playa con montañas? Esto sí que es una buena demostración de los paisajes existentes en esta zona .


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Y aquí, una vez más nos encontramos con el lago Nahuel Huapí, sus hermosos tonos verdes y turquesas y lo pintoresco del fondo montañoso. A diferencia del puerto, esta zona es todo playa, sin muelle pero con la posibilidad de navegar y de hacer kayak, mi peor enemigo .


IMG_20220201_111439746_HDR.jpg IMG_20220201_111512330_HDR.jpg IMG_20220201_111431962_HDR.jpg IMG_20220201_111922337_HDR.jpg


 

Lo que tiene de hermoso este paisaje lo tiene de peligroso para aquellos que no sabemos nadar: las distintas tonalidades se generan por la diferencia de profundidad a medida que te adentrás en el lago. Como pueden ver, estas embarcaciones estan bastante cerca de la orilla, y esto era porque a esa distancia el agua ya estaba bastante profunda. Además, hay que mencionar que este lago proviene del deshielo, por lo que el agua está helada. Entonces, si van a nadar allí, hay que hacerlo con precaución .


IMG_20220201_112050434_HDR.jpg IMG_20220201_111947195_HDR.jpg IMG_20220201_111952824_HDR.jpg


 

Para cuando fuimos, era antes del mediodía así que no había mucha gente allí, horario ideal para ir a descansar de verdad. Descansar y desconectarse de todo, porque por supuesto en esta zona tampoco hay señal de celulares ni servicios de nada, como por ejemplo baños o proveeduría. Entonces, hay que tener esto en consideración si se va a pasar el día allí. Pero con tal de estar ahí admirando tal paisaje, sería un esfuerzo que vale la pena hacer aunque sea por unas horas .

Fuente

¿Es posible que cada lugar al que vamos sea mejor que el anterior? Pues sí, y a esa altura del paseo ya estaba teniendo un pico de serotonina o sea lo que fuera que me estaba causando extrema felicidad. Cuando uno piensa en el sur de Argentina se imagina nieve y mucho frío y es porque este destino es elegido principalmente por esto en invierno, pero el paisaje en verano es completamente soñado y vale la pena ir a visitarlo en esta estación. Bueno, creo que en cualquier momento del año valdría la pena ir a visitar este hermoso lugar

A esta altura de la vida me he vuelto fan de Villa La Angostura y de verdad quiero volver a ir a visitar estas playas. Es que esos colores son una cosa que no se pueden creer: cuando ví algunas fotos en Internet creía que eran pura edición, pero una vez que lo comprobé con mis propios ojos dejé de ser escéptica respecto a toda esta área. Después de nuestro paso por el Puerto Manzano, quisimos ir a ver qué había más allá y seguimos encontrando muchísima belleza


IMG_20220201_111217225.jpg 

Para acceder a esta zona, solo los valientes usan el auto: las calles son subidas y bajadas de tierra y se debe manejar muy bien para no quedarse estancado. Nosotros preferimos no arriesgarnos a esto así que decidimos que lo mejor sería caminar y de paso, disfrutar un poco el paisaje. Guiados por el mapa, llegamos hasta un lugar que decía playa pública, pero al estar ahí los carteles decían "Playa Picnic", así que nunca supimos cuál era el verdadero nombre .


IMG_20220201_111321688_HDR.jpg

 

Lo característico de esta playa es que para llegar a ella había que atravesar un gran bosque de árboles muy altos. Esto hacía todo el camino oscuro y frío, como en la típica vegetación que crece alta para conseguir un poco de luz solar. ¿Atravesar el bosque para llegar a la playa con montañas? Esto sí que es una buena demostración de los paisajes existentes en esta zona .


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Y aquí, una vez más nos encontramos con el lago Nahuel Huapí, sus hermosos tonos verdes y turquesas y lo pintoresco del fondo montañoso. A diferencia del puerto, esta zona es todo playa, sin muelle pero con la posibilidad de navegar y de hacer kayak, mi peor enemigo .


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Lo que tiene de hermoso este paisaje lo tiene de peligroso para aquellos que no sabemos nadar: las distintas tonalidades se generan por la diferencia de profundidad a medida que te adentrás en el lago. Como pueden ver, estas embarcaciones estan bastante cerca de la orilla, y esto era porque a esa distancia el agua ya estaba bastante profunda. Además, hay que mencionar que este lago proviene del deshielo, por lo que el agua está helada. Entonces, si van a nadar allí, hay que hacerlo con precaución .


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Para cuando fuimos, era antes del mediodía así que no había mucha gente allí, horario ideal para ir a descansar de verdad. Descansar y desconectarse de todo, porque por supuesto en esta zona tampoco hay señal de celulares ni servicios de nada, como por ejemplo baños o proveeduría. Entonces, hay que tener esto en consideración si se va a pasar el día allí. Pero con tal de estar ahí admirando tal paisaje, sería un esfuerzo que vale la pena hacer aunque sea por unas horas .

Fuente

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20 de diciembre de 2025

Recorriendo Buenos Aires: La Boca

Este pequeño distrito de la zona sur de la Capital Federal o CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) encierra una muy rica historia y es probablemente uno de los barrios emblemáticos de los porteños.

Hoy en día el barrio es conocido e intesamente nombrado porque allí tiene su estadio y su sede social uno de los dos clubes de fútbol más importantes de la Argentina y probablemente del mundo. También por el paseo turístico de “Caminito”, una pequeña zona de pocas cuadras a la redonda donde se conservan viviendas en el estado original de cuando se produjo la inmigración italiana de fines del siglo XIX y principios del XX.

Caminito

Sin embargo la historia del barrio es muy rica y excede el ámbito descripto.

El barrio “Boca del Riachuelo”, su verdadera designación que luego se simplificó a “La Boca” debe su denominación al río que sirve de separación o límite natural entre CABA y la provincia de Buenos Aires, el nombre de este río es “Matanza-Riachuelo” y en este lugar está la desembocadura que tributa sus aguas al Río de la Plata. No se sabe bien porqué pero el río de 64 kilómetros de recorrido se llama en su mayor parte “Matanza” y solo la última porción “Riachuelo”, en cualquier caso no es motivo de esta publicación.

Lo cierto es que en esta zona se concentró una buena parte de la inmigración italiana que decidió quedarse en la Capital Federal, principalmente originarios de Génova. Desde 1860 comenzó un éxodo de italianos hacia estas tierras que se acrecentó notoriamente en 1870 y continuó por varias décadas más. De hecho, los ítalo-descendientes son la mayor comunidad europea en la Argentina, superando incluso a los descendientes de españoles.

El Club Atlético Boca Juniors tiene una innumerable cantidad de simpatizantes, los propios “xeneizes” dicen que son “la mitad más uno del país” en alusión a esa mayoría que algunas estadísticas demuestran que se acerca mucho a la verdad, por supuesto no a la mitad del país pero si a la mayoría respecto a todos los demás clubes. La palabra xeneize que identifica a los simpatizantes de Boca Juniors en dialecto genovés justamente significa eso: “genovés”, lo que demuestra taxativamente el origen del club y de sus fundadores.

Estadio del Club Atlético Boca Juniors

La Boca pese al origen migrante y humilde de sus pobladores tuvo una época de buen desarrollo motivado principalmente por su activo puerto, etapa que quedó inmortalizada en las pinturas del extraordinario Benito “Quinquela” Martín. Parte de ese desarrollo quedó plasmado en algunas construcciones de esa época como por el ejemplo el teatro “José Verdi” construido en 1901 en honor al gran compositor italiano Giuseppe Verdi. El teatro posee varias salas y cada una de ellas tiene por nombre alguna obra del genial músico: La Traviata, Aída, Rigoletto y Falstaff. Verdi fue nombrado presidente honorario y un busto suyo adorna la fachada, en alguna oportunidad se dijo que “La Verdi” como se lo llama aún hoy coloquialmente, era una versión barrial del teatro Colón.

Busto de Giuseppe Verdi sobre el teatro del mismo nombre

De esa época (1908) también queda en pie un castillo con almenas y torres que se encuentra en la intercepción de las calles Benito P. Galdós y W. Villafañe, este castillo conserva además la leyenda de un fantasma.

Otro edificio de la época de características neoclásicas es el centro de maquinistas navales que erigieron la construcción dotándola de un estilo sobrio, elegante y sólido siguiendo el mismo lineamiento de otras obras que querían trasmitir el mensaje de prestigio y firmeza.

Por último la Iglesia y el colegio donde realicé mi educación secundaria: San Juan Evangelista, obra de Don Bosco cuyas primeras construcciones datan del año 1877. Con los años y la necesidad de crecimiento para albergar cada vez más estudiantes se fue modificando y hoy queda poco y nada del original pero la parroquia sigue siendo la misma.

Parroquia San Juan Evangelista

Esas construcciones y algunas otras que no describo aquí continúan en la Boca, quedan pocos descendientes de aquellos primeros “tanos” como cariñosamente se los llama a los que llegaron de Italia en busca de “la américa"y por supuesto a sus descendientes.. Hoy otras migraciones más recientes, fundamentalmente de latinoamericanos los han reemplazado.

La Boca ha perdido muchos rasgos distintivos de esa época y ahora divaga en una mezcla distinta de costumbres buscando una nueva identidad, son otros tiempos.

Quedan aun algunas costumbres de antaño como por ejemplo las típicas pizzerías de las cuales la de la fotografía es la más tradicional.

Pizzería Banchero

Este pequeño distrito de la zona sur de la Capital Federal o CABA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) encierra una muy rica historia y es probablemente uno de los barrios emblemáticos de los porteños.

Hoy en día el barrio es conocido e intesamente nombrado porque allí tiene su estadio y su sede social uno de los dos clubes de fútbol más importantes de la Argentina y probablemente del mundo. También por el paseo turístico de “Caminito”, una pequeña zona de pocas cuadras a la redonda donde se conservan viviendas en el estado original de cuando se produjo la inmigración italiana de fines del siglo XIX y principios del XX.

Caminito

Sin embargo la historia del barrio es muy rica y excede el ámbito descripto.

El barrio “Boca del Riachuelo”, su verdadera designación que luego se simplificó a “La Boca” debe su denominación al río que sirve de separación o límite natural entre CABA y la provincia de Buenos Aires, el nombre de este río es “Matanza-Riachuelo” y en este lugar está la desembocadura que tributa sus aguas al Río de la Plata. No se sabe bien porqué pero el río de 64 kilómetros de recorrido se llama en su mayor parte “Matanza” y solo la última porción “Riachuelo”, en cualquier caso no es motivo de esta publicación.

Lo cierto es que en esta zona se concentró una buena parte de la inmigración italiana que decidió quedarse en la Capital Federal, principalmente originarios de Génova. Desde 1860 comenzó un éxodo de italianos hacia estas tierras que se acrecentó notoriamente en 1870 y continuó por varias décadas más. De hecho, los ítalo-descendientes son la mayor comunidad europea en la Argentina, superando incluso a los descendientes de españoles.

El Club Atlético Boca Juniors tiene una innumerable cantidad de simpatizantes, los propios “xeneizes” dicen que son “la mitad más uno del país” en alusión a esa mayoría que algunas estadísticas demuestran que se acerca mucho a la verdad, por supuesto no a la mitad del país pero si a la mayoría respecto a todos los demás clubes. La palabra xeneize que identifica a los simpatizantes de Boca Juniors en dialecto genovés justamente significa eso: “genovés”, lo que demuestra taxativamente el origen del club y de sus fundadores.

Estadio del Club Atlético Boca Juniors

La Boca pese al origen migrante y humilde de sus pobladores tuvo una época de buen desarrollo motivado principalmente por su activo puerto, etapa que quedó inmortalizada en las pinturas del extraordinario Benito “Quinquela” Martín. Parte de ese desarrollo quedó plasmado en algunas construcciones de esa época como por el ejemplo el teatro “José Verdi” construido en 1901 en honor al gran compositor italiano Giuseppe Verdi. El teatro posee varias salas y cada una de ellas tiene por nombre alguna obra del genial músico: La Traviata, Aída, Rigoletto y Falstaff. Verdi fue nombrado presidente honorario y un busto suyo adorna la fachada, en alguna oportunidad se dijo que “La Verdi” como se lo llama aún hoy coloquialmente, era una versión barrial del teatro Colón.

Busto de Giuseppe Verdi sobre el teatro del mismo nombre

De esa época (1908) también queda en pie un castillo con almenas y torres que se encuentra en la intercepción de las calles Benito P. Galdós y W. Villafañe, este castillo conserva además la leyenda de un fantasma.

Otro edificio de la época de características neoclásicas es el centro de maquinistas navales que erigieron la construcción dotándola de un estilo sobrio, elegante y sólido siguiendo el mismo lineamiento de otras obras que querían trasmitir el mensaje de prestigio y firmeza.

Por último la Iglesia y el colegio donde realicé mi educación secundaria: San Juan Evangelista, obra de Don Bosco cuyas primeras construcciones datan del año 1877. Con los años y la necesidad de crecimiento para albergar cada vez más estudiantes se fue modificando y hoy queda poco y nada del original pero la parroquia sigue siendo la misma.

Parroquia San Juan Evangelista

Esas construcciones y algunas otras que no describo aquí continúan en la Boca, quedan pocos descendientes de aquellos primeros “tanos” como cariñosamente se los llama a los que llegaron de Italia en busca de “la américa"y por supuesto a sus descendientes.. Hoy otras migraciones más recientes, fundamentalmente de latinoamericanos los han reemplazado.

La Boca ha perdido muchos rasgos distintivos de esa época y ahora divaga en una mezcla distinta de costumbres buscando una nueva identidad, son otros tiempos.

Quedan aun algunas costumbres de antaño como por ejemplo las típicas pizzerías de las cuales la de la fotografía es la más tradicional.

Pizzería Banchero

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13 de diciembre de 2025

Recorriendo Buenos Aires: El palacio Bosch

El 10 de setiembre de 1894 se casaron en la iglesia De la Merced Elisa de Alvear con Ernesto Mauricio Carlos del Corazón de Jesús Bosch Peña y el flamante matrimonio se convirtió en uno de los principales animadores de la actividad social de mayor nivel en la Argentina.

Palacio Bosch en la actualidad

Fuente

Si bien Ernesto era un joven de 31 años de edad, llevaba diez años de carrera en la Cancillería y su momento de mayor actividad profesional se desarrolló entre los años 1906 y 1910 como ministro plenipotenciario ante la República Francesa, en época en que los argentinos de alta alcurnia viajaban a París tan asiduamente como lo hacen hoy a Mar del Plata gran parte de los veraneantes vernáculos.

Para esa época el matrimonio vivía en Francia y se encargaba de realizar las recepciones a toda personalidad argentina que llegaba a las tierras francesas además de participar en todas las actividades oficiales que el rango de Ernesto obligaba por protocolo.

Para los actos del centenario de la independencia, el matrimonio Bosch regresa al país y Roque Saenz Peña que era el presidente electo y asumiría en el siguiente octubre le ofrece a Ernesto ser ministro de relaciones exteriores, cosa que el diplomático aceptó.

Entonces, el matrimonio Bosch-Alvear decide construir un palacio que les permitiera vivir como en París y poder continuar con sus famosas recepciones. El lugar elegido estaba un poco alejado del centro de la ciudad y un tanto retirado del ajetreo político de entonces pero Ernesto se había enamorado del entorno cuando en la mañana del 26 de mayo integró la comitiva que colocó la piedra fundamental de lo que luego sería el Monumento a los Españoles y paseó junto a la Infanta Isabel de Borbón. Era el parque 3 de Febrero, hoy en día conocido como los Bosques de Palermo.

Interiores del palacio Bosch

Fuente

Compró los terrenos en lo que hoy son las calles Libertador y Darregueyra y regresó a París para contratar al arquitecto de moda, el excelso René Sergent quien luego construiría además otros palacios imponentes para la más alta sociedad argentina.

La construcción comenzó en 1911 y la inauguración oficial se realizó el 6 de setiembre de 1918 con motivo del baile de presentación en sociedad de María Elisa Bosch Alvear de 22 años e hija mayor del matrimonio. En esa oportunidad se inauguró el salón de baile que había sido diseñado especialmente para esos fines, era la primera vez que un palacio en la Argentina tenía una habitación diseñada con esas características.

En la mansión continuaron las fiestas y agasajos además de la presentación en sociedad de otras dos hijas del matrimonio. En 1922 el primo de Elisa, Marcelo Torcuato de Alvear asumía la presidencia y durante su mandato vino invitado a la Argentina el duque Humberto de Saboya, era un gran acontecimiento y el presidente le pidió prestado el palacio a su prima para albergar al visitante ilustre.

Seguramente el matrimonio Bosch hubiera vivido eternamente en el palacio pero la obstinación de Robert Woods Bliss, embajador de los Estados Unidos pudo más. Bliss quería comprar el palacio a toda costa para establecer allí la embajada americana y tanto insistió hasta que logró que Bosch pusiera precio a la mansión, éste para sacárselo de encima dispuso una cotización altísima que excedía en más del doble al precio real pero no le quedó otra salida que venderla cuando Bliss a las dos semanas le dijo que aceptaba la oferta.

La esposa de Bosch se enojó muchísimo pero comprendió que su esposo no podía faltar a su palabra, le exigió que le construyera otro palacio de similares características. Se mudaron a un nuevo palacio ubicado en las calles Montevideo y Quintana aunque no fue lo mismo.

Desde 1929 el palacio Bosch es la residencia de los embajadores de Estados Unidos de Norteamérica.

La propiedad está administrada por Overseas Buildings Operations una oficina gubernamental que regentea más de 3500 propiedades norteamericanas en todo el mundo. Esta propiedad está entre los 33 patrominios considerados “culturalmente significativos” tanto por la exquisita riqueza de su arquitectura neoclásica como también por sus muebles y piezas de arte, casi todas adquiridas en Europa por el matrimonio Bosch-Alvear.

El 10 de setiembre de 1894 se casaron en la iglesia De la Merced Elisa de Alvear con Ernesto Mauricio Carlos del Corazón de Jesús Bosch Peña y el flamante matrimonio se convirtió en uno de los principales animadores de la actividad social de mayor nivel en la Argentina.

Palacio Bosch en la actualidad

Fuente

Si bien Ernesto era un joven de 31 años de edad, llevaba diez años de carrera en la Cancillería y su momento de mayor actividad profesional se desarrolló entre los años 1906 y 1910 como ministro plenipotenciario ante la República Francesa, en época en que los argentinos de alta alcurnia viajaban a París tan asiduamente como lo hacen hoy a Mar del Plata gran parte de los veraneantes vernáculos.

Para esa época el matrimonio vivía en Francia y se encargaba de realizar las recepciones a toda personalidad argentina que llegaba a las tierras francesas además de participar en todas las actividades oficiales que el rango de Ernesto obligaba por protocolo.

Para los actos del centenario de la independencia, el matrimonio Bosch regresa al país y Roque Saenz Peña que era el presidente electo y asumiría en el siguiente octubre le ofrece a Ernesto ser ministro de relaciones exteriores, cosa que el diplomático aceptó.

Entonces, el matrimonio Bosch-Alvear decide construir un palacio que les permitiera vivir como en París y poder continuar con sus famosas recepciones. El lugar elegido estaba un poco alejado del centro de la ciudad y un tanto retirado del ajetreo político de entonces pero Ernesto se había enamorado del entorno cuando en la mañana del 26 de mayo integró la comitiva que colocó la piedra fundamental de lo que luego sería el Monumento a los Españoles y paseó junto a la Infanta Isabel de Borbón. Era el parque 3 de Febrero, hoy en día conocido como los Bosques de Palermo.

Interiores del palacio Bosch

Fuente

Compró los terrenos en lo que hoy son las calles Libertador y Darregueyra y regresó a París para contratar al arquitecto de moda, el excelso René Sergent quien luego construiría además otros palacios imponentes para la más alta sociedad argentina.

La construcción comenzó en 1911 y la inauguración oficial se realizó el 6 de setiembre de 1918 con motivo del baile de presentación en sociedad de María Elisa Bosch Alvear de 22 años e hija mayor del matrimonio. En esa oportunidad se inauguró el salón de baile que había sido diseñado especialmente para esos fines, era la primera vez que un palacio en la Argentina tenía una habitación diseñada con esas características.

En la mansión continuaron las fiestas y agasajos además de la presentación en sociedad de otras dos hijas del matrimonio. En 1922 el primo de Elisa, Marcelo Torcuato de Alvear asumía la presidencia y durante su mandato vino invitado a la Argentina el duque Humberto de Saboya, era un gran acontecimiento y el presidente le pidió prestado el palacio a su prima para albergar al visitante ilustre.

Seguramente el matrimonio Bosch hubiera vivido eternamente en el palacio pero la obstinación de Robert Woods Bliss, embajador de los Estados Unidos pudo más. Bliss quería comprar el palacio a toda costa para establecer allí la embajada americana y tanto insistió hasta que logró que Bosch pusiera precio a la mansión, éste para sacárselo de encima dispuso una cotización altísima que excedía en más del doble al precio real pero no le quedó otra salida que venderla cuando Bliss a las dos semanas le dijo que aceptaba la oferta.

La esposa de Bosch se enojó muchísimo pero comprendió que su esposo no podía faltar a su palabra, le exigió que le construyera otro palacio de similares características. Se mudaron a un nuevo palacio ubicado en las calles Montevideo y Quintana aunque no fue lo mismo.

Desde 1929 el palacio Bosch es la residencia de los embajadores de Estados Unidos de Norteamérica.

La propiedad está administrada por Overseas Buildings Operations una oficina gubernamental que regentea más de 3500 propiedades norteamericanas en todo el mundo. Esta propiedad está entre los 33 patrominios considerados “culturalmente significativos” tanto por la exquisita riqueza de su arquitectura neoclásica como también por sus muebles y piezas de arte, casi todas adquiridas en Europa por el matrimonio Bosch-Alvear.

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6 de diciembre de 2025

El Pehuén del Traful

Como he mencionado en alguna oportunidad, la mesa redonda ubicada en el patio de la casa de mi amiga Raine Golab en la Aldea Escolar, muy próxima del pueblo de Trevelin en Chubut, era lugar habitual de reunión entre amigos y visitantes que se llegaban hasta allí para saludar y conversar con la anfitriona y tantos otros maravillosos personajes que se eternizaban en la ronda de mate e historias increíbles.

Ya conté en alguna oportunidad sobre el duende de Bod Eglwur, es hora de relatar lo más fielmente posible, otra historia que escuché de boca de un amigo de la casa.

Alberto iba por primera vez a pescar a la Patagonia, antes de viajar había preparado cuidadosamente su itinerario y se había nutrido de consejos y comentarios útiles de amigos virtuales de la lista de correos “fogón mosquero” donde participaba desde hacía algunos meses.

José Luis “potro” López Reale era uno de esos pocos amigos virtuales que antes de conocerte ya te brindan todos sus conocimientos creados a partir de vivir tanto tiempo por la zona y recorrer y pescar hasta el cansancio. Precisamente él fue quien le escribió varias carillas con la descripción, consejos y trucos necesarios como para debutar correctamente en esa nueva actividad que nuestro amigo Alberto había abrazado con tanto entusiasmo y dedicación.

Alberto, junto a su joven hijo y un amigo de éste, llegó hasta el lago Traful siguiendo esas precisas indicaciones, encontró fácilmente el puente sobre el arroyo Cataratas, el pequeño estacionamiento y el mirador, dejó su vehículo y los tres bajaron por la pendiente manteniendo siempre el arroyo a su izquierda, tal como las detalladas instrucciones alertaban.

Pescaron toda la tarde y les fue tan bien que olvidaron la hora y perdieron la ubicación del arroyo, tan entusiasmados estaban por lo admirable del paisaje y la buena pescar. Solo el fresco que suele levantarse en la Patagonia aun en pleno verano los alertaron que la noche se aproximaba.

Araucaria o Pehuén

Recogieron sus equipos y comenzaron a buscar el arroyo, pero la oscuridad aparece rápido en las montañas y viendo que la luz se retiraba decidió comenzar el ascenso por donde se encontraba con miedo a que la noche los tomara aun en la playa. Cada tanto se escuchaba el ruido del motor de algún vehículo que transitaba por esos aislados parajes y lo alentaban a seguir trepando, pero pronto comprendió, al encontrar una infranqueable pared de cañas colihue, que el asunto no sería sencillo.

Tratando de rodear las cañas dio con una zona húmeda de mallín que lo hizo enterrarse en el barro hasta las rodillas, retrocedió e intentó por el lado contrario pero la vegetación era tan exuberante y cerrada que tampoco pudo continuar, el ruido de un nuevo vehículo que acertaba a pasar por allí le decía que estaba muy cerca aunque no podía distinguir las luces; a esta altura ya era noche cerrada y solo una pequeña linterna lo ayudaba a adivinar el camino.

En todo momento guardó las apariencias y trató de no mostrar desesperación con los jóvenes que solo aguardaban sus instrucciones. Tampoco el oído lo estaba ayudando, no se escuchaba el rumor del agua del arroyo y aunque sabía que se encontraba a su derecha, no se animaba a buscarlo por temor a no encontrarlo en esa oscuridad tan densa.

Finalmente decidió que sería menos peligroso hacer noche por allí para no arriesgar a tener un accidente en la oscuridad y se lo comunicó a los jóvenes que lo tomaron mucho mejor de lo que supuso, era para ellos una especie de aventura adicional.

El principal problema era el frío, agua había la que quisieran del lago y el hambre tampoco era para preocuparse, tenían algunas galletitas y después de todo una noche de ayuno no les vendría mal, más aún luego de las opíparas comidas que venían ingiriendo en los últimos días.

Pero el frío si le preocupaba, no habían llevado abrigos importantes, el calor de la tarde había sido fuerte y no pensaban regresar demasiado tarde.

Comenzó a dirigir el pequeño haz de luz de su linterna buscando algún reparo, una piedra grande, un arbusto frondoso. Tan angustiado estaba que comenzó a rezar pidiendo ayuda a Dios, de pronto observa algo similar a una entrada en una caverna, se acercó rápidamente y comprobó que era un hueco en un árbol enorme, siguió iluminando el tronco hacia arriba y vio unas ramas extrañas apuntando hacia el cielo, jamás había visto un árbol de esas características. Lo importante era que tenía lugar para los tres, estaba limpio y fundamentalmente los abrigaría de la intemperie.

Pasaron una noche sin sobresaltos, conversando, cantando y finalmente se entregaron al sueño. La mañana siguiente amaneció espléndida, no tuvieron inconvenientes en encontrar el arroyo y trepar la ladera siguiendo su curso, a las 9:00 estaban desayunando como tres refugiados en una de las simpáticas y bien provistas cafeterías de la pequeña y bucólica Villa Traful.

Unos años después, siendo Alberto ya un experimentado pescador y conocedor de la Patagonia volvió al lugar pero no encontró el magnífico árbol que los había cobijado, se lo comentó al dueño de la hostería donde estaba alojado extrañado de no haber dado con tan magnífico ejemplar. El señor que era nativo de la zona le pidió que le describiera al árbol y le aseguró que jamás existió allí tal cosa, que ese árbol se llamaba araucaria y que crecía muchos kilómetros al norte de donde ellos estaban. Sin embargo y como al pasar le habló sobre el mito del Pehuén errante, una antigua leyenda pehuenche donde un pequeño guerrero sale en busca de su padre que no había regresado de la temporada de caza y se acercaba el invierno, el niño al borde de desfallecer de frío y en gran riesgo por la presencia del Nahuel (jaguar) entrega como ofrenda su calzado al Pehuén (araucaria) y este lo cobija y le permite a la madre encontrarlo con vida y regresar al hogar bajo la custodia del imponente árbol.

Alberto poco tiempo después viajó al norte de la provincia de Neuquén solo para ver y corroborar que el árbol que lo había ayudado era de esa especie. Más de 20 años después de ese hecho aun regresa ocasionalmente al lago Traful y busca al Pehuén.

Regresando por la noche a Esquel la historia continuaba rondando mi cabeza y me prometí hacer yo también un viaje hasta el lago Traful y bajar hacia la playa siguiendo el curso del Arroyo Cataratas. Estoy seguro que tampoco lo encontraré aunque sé que estará por allí, vigilante, dispuesto a ayudar a todo aquel que necesite cobijo en alguna noche fría y merodee por allí el Nahuel.

Como he mencionado en alguna oportunidad, la mesa redonda ubicada en el patio de la casa de mi amiga Raine Golab en la Aldea Escolar, muy próxima del pueblo de Trevelin en Chubut, era lugar habitual de reunión entre amigos y visitantes que se llegaban hasta allí para saludar y conversar con la anfitriona y tantos otros maravillosos personajes que se eternizaban en la ronda de mate e historias increíbles.

Ya conté en alguna oportunidad sobre el duende de Bod Eglwur, es hora de relatar lo más fielmente posible, otra historia que escuché de boca de un amigo de la casa.

Alberto iba por primera vez a pescar a la Patagonia, antes de viajar había preparado cuidadosamente su itinerario y se había nutrido de consejos y comentarios útiles de amigos virtuales de la lista de correos “fogón mosquero” donde participaba desde hacía algunos meses.

José Luis “potro” López Reale era uno de esos pocos amigos virtuales que antes de conocerte ya te brindan todos sus conocimientos creados a partir de vivir tanto tiempo por la zona y recorrer y pescar hasta el cansancio. Precisamente él fue quien le escribió varias carillas con la descripción, consejos y trucos necesarios como para debutar correctamente en esa nueva actividad que nuestro amigo Alberto había abrazado con tanto entusiasmo y dedicación.

Alberto, junto a su joven hijo y un amigo de éste, llegó hasta el lago Traful siguiendo esas precisas indicaciones, encontró fácilmente el puente sobre el arroyo Cataratas, el pequeño estacionamiento y el mirador, dejó su vehículo y los tres bajaron por la pendiente manteniendo siempre el arroyo a su izquierda, tal como las detalladas instrucciones alertaban.

Pescaron toda la tarde y les fue tan bien que olvidaron la hora y perdieron la ubicación del arroyo, tan entusiasmados estaban por lo admirable del paisaje y la buena pescar. Solo el fresco que suele levantarse en la Patagonia aun en pleno verano los alertaron que la noche se aproximaba.

Araucaria o Pehuén

Recogieron sus equipos y comenzaron a buscar el arroyo, pero la oscuridad aparece rápido en las montañas y viendo que la luz se retiraba decidió comenzar el ascenso por donde se encontraba con miedo a que la noche los tomara aun en la playa. Cada tanto se escuchaba el ruido del motor de algún vehículo que transitaba por esos aislados parajes y lo alentaban a seguir trepando, pero pronto comprendió, al encontrar una infranqueable pared de cañas colihue, que el asunto no sería sencillo.

Tratando de rodear las cañas dio con una zona húmeda de mallín que lo hizo enterrarse en el barro hasta las rodillas, retrocedió e intentó por el lado contrario pero la vegetación era tan exuberante y cerrada que tampoco pudo continuar, el ruido de un nuevo vehículo que acertaba a pasar por allí le decía que estaba muy cerca aunque no podía distinguir las luces; a esta altura ya era noche cerrada y solo una pequeña linterna lo ayudaba a adivinar el camino.

En todo momento guardó las apariencias y trató de no mostrar desesperación con los jóvenes que solo aguardaban sus instrucciones. Tampoco el oído lo estaba ayudando, no se escuchaba el rumor del agua del arroyo y aunque sabía que se encontraba a su derecha, no se animaba a buscarlo por temor a no encontrarlo en esa oscuridad tan densa.

Finalmente decidió que sería menos peligroso hacer noche por allí para no arriesgar a tener un accidente en la oscuridad y se lo comunicó a los jóvenes que lo tomaron mucho mejor de lo que supuso, era para ellos una especie de aventura adicional.

El principal problema era el frío, agua había la que quisieran del lago y el hambre tampoco era para preocuparse, tenían algunas galletitas y después de todo una noche de ayuno no les vendría mal, más aún luego de las opíparas comidas que venían ingiriendo en los últimos días.

Pero el frío si le preocupaba, no habían llevado abrigos importantes, el calor de la tarde había sido fuerte y no pensaban regresar demasiado tarde.

Comenzó a dirigir el pequeño haz de luz de su linterna buscando algún reparo, una piedra grande, un arbusto frondoso. Tan angustiado estaba que comenzó a rezar pidiendo ayuda a Dios, de pronto observa algo similar a una entrada en una caverna, se acercó rápidamente y comprobó que era un hueco en un árbol enorme, siguió iluminando el tronco hacia arriba y vio unas ramas extrañas apuntando hacia el cielo, jamás había visto un árbol de esas características. Lo importante era que tenía lugar para los tres, estaba limpio y fundamentalmente los abrigaría de la intemperie.

Pasaron una noche sin sobresaltos, conversando, cantando y finalmente se entregaron al sueño. La mañana siguiente amaneció espléndida, no tuvieron inconvenientes en encontrar el arroyo y trepar la ladera siguiendo su curso, a las 9:00 estaban desayunando como tres refugiados en una de las simpáticas y bien provistas cafeterías de la pequeña y bucólica Villa Traful.

Unos años después, siendo Alberto ya un experimentado pescador y conocedor de la Patagonia volvió al lugar pero no encontró el magnífico árbol que los había cobijado, se lo comentó al dueño de la hostería donde estaba alojado extrañado de no haber dado con tan magnífico ejemplar. El señor que era nativo de la zona le pidió que le describiera al árbol y le aseguró que jamás existió allí tal cosa, que ese árbol se llamaba araucaria y que crecía muchos kilómetros al norte de donde ellos estaban. Sin embargo y como al pasar le habló sobre el mito del Pehuén errante, una antigua leyenda pehuenche donde un pequeño guerrero sale en busca de su padre que no había regresado de la temporada de caza y se acercaba el invierno, el niño al borde de desfallecer de frío y en gran riesgo por la presencia del Nahuel (jaguar) entrega como ofrenda su calzado al Pehuén (araucaria) y este lo cobija y le permite a la madre encontrarlo con vida y regresar al hogar bajo la custodia del imponente árbol.

Alberto poco tiempo después viajó al norte de la provincia de Neuquén solo para ver y corroborar que el árbol que lo había ayudado era de esa especie. Más de 20 años después de ese hecho aun regresa ocasionalmente al lago Traful y busca al Pehuén.

Regresando por la noche a Esquel la historia continuaba rondando mi cabeza y me prometí hacer yo también un viaje hasta el lago Traful y bajar hacia la playa siguiendo el curso del Arroyo Cataratas. Estoy seguro que tampoco lo encontraré aunque sé que estará por allí, vigilante, dispuesto a ayudar a todo aquel que necesite cobijo en alguna noche fría y merodee por allí el Nahuel.

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29 de noviembre de 2025

La ciudad deportiva de Boca Juniors

Los sábados por la mañana bien temprano tomábamos el colectivo 20 en la esquina de Palos y Av. Pedro de Mendoza, justo frente al dispensario y a pocos metros de la casa atelier del gran pintor argentino Benito Quinquela Martín. Éramos unos pibes de 13 años y esperábamos con ansias la llegada del fin de semana para ir a pescar a la ciudad deportiva de Boca Juniors, como aun no teníamos edad para viajar solos, aprovechábamos la compañía del padre de Horacio quien debía ir a trabajar cerca, en las barracas del puerto, en lo que hoy es el exclusivo barrio de Puerto Madero. Por la tarde cambiábamos de padre, el mío que tenía vehículo propio nos pasaba a buscar para depositar a cada uno en su respectiva casa.

Recuerdo que me levantaba de madrugada para llamar al semáforo náutico que estaba al costado de la usina Costanera Sur, allí siempre nos informaban con gentileza la altura del río y si estaba creciendo o bajando. Era una rutina solamente porque mi padre me había enseñado a leer las señales luminosas de la gran cruz que se veía desde el departamento donde vivíamos. Una luz blanca larga crecía, dos cortas bajaba, una roja larga 1 metro, cada roja corta 10 centímetros. De día también se podía saber la altura del río en virtud de la disposición de banderines a un lado u otro de esa misma cruz pero ya no recuerdo los códigos que se utilizaban.

Ciudad deportiva en 1974

Horacio, Alberto y yo éramos compañeros de colegio, estábamos en 1er año de la secundaria en el colegio San Juan Evangelista, salesiano, obra de Don Bosco. Yo era el nuevo, ellos venían de hacer toda la escuela primaria juntos. Cuando se enteraron que a mí también me gustaba la pesca se acabaron todas las barreras que existen entre jóvenes que recién se conocen e hicimos el grupo más unido que tuvo la escuela, tanto que luego de casi 50 años seguimos siendo amigos y vamos a pescar cada vez que podemos.

Volviendo al tema original nuestra única posibilidad de ir a pescar en esa época era a lugares cercanos, es decir dentro de la Capital Federal. Lo más cerca que teníamos era la costanera sur, pero como al presidente del club de fútbol Boca Juniors, por ese entonces don Alberto J. Armando le habían dado en el año 1965 la autorización para rellenar 40 ha. del Río de la Plata justo en ese lugar, no nos quedó otra posibilidad que ingresar al predio que estaban rellenando y construyendo e ir hasta donde el río llegaba.

Algo que nos facilitó el ingreso fue que tanto Horacio como su padre eran fanáticos de Boca y si bien no tenían dinero que les sobrara, con gran esfuerzo adquirieron el muy promocionado “bono patrimonial de la ciudad deportiva” que todos los socios podían comprar para colaborar con el club en la construcción de esa monumental obra que incluiría, entre muchas otras cosas, un nuevo estadio con capacidad para 150.000 personas que se inauguraría el 25 de mayo de 1975. Ese bono nos daba paso a la ciudad deportiva y por supuesto a pescar.

Al comienzo la obra avanzaba a pasos agigantados, era sorprendente ver cada semana como las construcciones tomaban forma, dos bellos puentes, por supuesto uno de color amarillo y el otro azul, posibilitaban que la gente cruzara una gran laguna con una fuente ornamental que lanzaba agua y de noche se iluminaba, un espectáculo poco frecuente en esa época. Una gran confitería con una terminación un tanto rara pero con una explicación que la hacía sorprendente, le colocarían una parte superior giratoria. Las canchas de tenis, las piletas de natación, el anfiteatro, todo era hermoso aunque por supuesto si bien admirábamos los avances, lo que más nos interesaba por ese entonces era llegar al “micro estadio” que era una isla redonda que se encontraba ubicada en la zona más alejada del predio, con un gran murallón circular que nos permitía pescar. El nombre de esa isla era el indicado porque allí en algún momento se construiría un pequeño estadio para deporte tales como básquetbol, tenis y boxeo.

Nuestra rutina de cada sábado incluía una primera parada bajo el puente amarillo para pescar “carnada” es decir mojarras que luego nos sirvieran para pescar pejerrey que era el verdadero motivo de nuestras jornadas. “La flecha de plata” era como denominábamos a ese pez cuya carne es exquisita. Claro que en esa época no había contaminación y se podía comer el fruto de nuestras correrías sin preocupaciones. También es cierto que los peces siempre los terminaban limpiando nuestras madres, creo que hubiera comenzado a practicar en esa época la “captura y suelta” si hubiera tenido que limpiarlos yo.

¿Por qué elegíamos el puente amarillo y no el Azul? no lo sé realmente, ahora pienso que quizás había mejores posibilidades de capturar mojarras, otra justificación es que en nuestro camino estaba mucho más cerca que el otro.

Durante algunos años fuimos felices yendo a la ciudad deportiva, nos divertíamos, pescábamos, veíamos como una gran obra tomaba forma delante de nuestros ojos. Era fascinante.

Pero en algún momento todo cambió. El presidente de Boca endilgaba la culpa al gobierno peronista y a la figura del enigmático secretario de la presidencia López Rega con quién se dice, tenía grandes diferencias. Éste último decía que todo había sido una gran farsa del carismático presidente. Lo cierto es que el 25 de mayo de 1975 el grandioso estadio no se inauguró, de hecho aún faltaba mucho para terminarlo. En 1976 el golpe de estado dio por tierra con el proyecto.

*** Ciudad deportiva abandonada*** Fuente

Las últimas veces que fuimos juntos ya se notaba el abandono. Maleza y pastos altos por todos lados, las máquinas paradas y juntando óxido, nuestro querido puente amarillo tapado por el pasto crecido y la basura acumulada.

También para nosotros pasó el tiempo y ya con unos cuantos años más pudimos ampliar nuestro radio de acción y preferíamos ir a pescar a algunas lagunas de la provincia de Buenos Aires; Lobos, Monte, la Salada Grande de Madariaga nos convocaban y nos otorgaban más y mejores peces.

Sin embargo hubo una visita más al lugar, ya totalmente derruido y con planes de urbanización que no contemplaban al club de la ribera. Yo no fui porque estaba haciendo el servicio militar y Horacio pescó un pejerrey enorme para ese lugar, lo guardó 4 meses en el congelador (en esa época no existía aun el freezer) hasta que salí de licencia para mostrármelo orgulloso.

Horacio jamás recuperó el dinero del bono patrimonial sin embargo nunca olvidaremos la ciudad deportiva, fue nuestro primer cuaderno en el aprendizaje de la pesca y de la amistad. Al menos en eso el proyecto se cumplió exitosamente.

Los sábados por la mañana bien temprano tomábamos el colectivo 20 en la esquina de Palos y Av. Pedro de Mendoza, justo frente al dispensario y a pocos metros de la casa atelier del gran pintor argentino Benito Quinquela Martín. Éramos unos pibes de 13 años y esperábamos con ansias la llegada del fin de semana para ir a pescar a la ciudad deportiva de Boca Juniors, como aun no teníamos edad para viajar solos, aprovechábamos la compañía del padre de Horacio quien debía ir a trabajar cerca, en las barracas del puerto, en lo que hoy es el exclusivo barrio de Puerto Madero. Por la tarde cambiábamos de padre, el mío que tenía vehículo propio nos pasaba a buscar para depositar a cada uno en su respectiva casa.

Recuerdo que me levantaba de madrugada para llamar al semáforo náutico que estaba al costado de la usina Costanera Sur, allí siempre nos informaban con gentileza la altura del río y si estaba creciendo o bajando. Era una rutina solamente porque mi padre me había enseñado a leer las señales luminosas de la gran cruz que se veía desde el departamento donde vivíamos. Una luz blanca larga crecía, dos cortas bajaba, una roja larga 1 metro, cada roja corta 10 centímetros. De día también se podía saber la altura del río en virtud de la disposición de banderines a un lado u otro de esa misma cruz pero ya no recuerdo los códigos que se utilizaban.

Ciudad deportiva en 1974

Horacio, Alberto y yo éramos compañeros de colegio, estábamos en 1er año de la secundaria en el colegio San Juan Evangelista, salesiano, obra de Don Bosco. Yo era el nuevo, ellos venían de hacer toda la escuela primaria juntos. Cuando se enteraron que a mí también me gustaba la pesca se acabaron todas las barreras que existen entre jóvenes que recién se conocen e hicimos el grupo más unido que tuvo la escuela, tanto que luego de casi 50 años seguimos siendo amigos y vamos a pescar cada vez que podemos.

Volviendo al tema original nuestra única posibilidad de ir a pescar en esa época era a lugares cercanos, es decir dentro de la Capital Federal. Lo más cerca que teníamos era la costanera sur, pero como al presidente del club de fútbol Boca Juniors, por ese entonces don Alberto J. Armando le habían dado en el año 1965 la autorización para rellenar 40 ha. del Río de la Plata justo en ese lugar, no nos quedó otra posibilidad que ingresar al predio que estaban rellenando y construyendo e ir hasta donde el río llegaba.

Algo que nos facilitó el ingreso fue que tanto Horacio como su padre eran fanáticos de Boca y si bien no tenían dinero que les sobrara, con gran esfuerzo adquirieron el muy promocionado “bono patrimonial de la ciudad deportiva” que todos los socios podían comprar para colaborar con el club en la construcción de esa monumental obra que incluiría, entre muchas otras cosas, un nuevo estadio con capacidad para 150.000 personas que se inauguraría el 25 de mayo de 1975. Ese bono nos daba paso a la ciudad deportiva y por supuesto a pescar.

Al comienzo la obra avanzaba a pasos agigantados, era sorprendente ver cada semana como las construcciones tomaban forma, dos bellos puentes, por supuesto uno de color amarillo y el otro azul, posibilitaban que la gente cruzara una gran laguna con una fuente ornamental que lanzaba agua y de noche se iluminaba, un espectáculo poco frecuente en esa época. Una gran confitería con una terminación un tanto rara pero con una explicación que la hacía sorprendente, le colocarían una parte superior giratoria. Las canchas de tenis, las piletas de natación, el anfiteatro, todo era hermoso aunque por supuesto si bien admirábamos los avances, lo que más nos interesaba por ese entonces era llegar al “micro estadio” que era una isla redonda que se encontraba ubicada en la zona más alejada del predio, con un gran murallón circular que nos permitía pescar. El nombre de esa isla era el indicado porque allí en algún momento se construiría un pequeño estadio para deporte tales como básquetbol, tenis y boxeo.

Nuestra rutina de cada sábado incluía una primera parada bajo el puente amarillo para pescar “carnada” es decir mojarras que luego nos sirvieran para pescar pejerrey que era el verdadero motivo de nuestras jornadas. “La flecha de plata” era como denominábamos a ese pez cuya carne es exquisita. Claro que en esa época no había contaminación y se podía comer el fruto de nuestras correrías sin preocupaciones. También es cierto que los peces siempre los terminaban limpiando nuestras madres, creo que hubiera comenzado a practicar en esa época la “captura y suelta” si hubiera tenido que limpiarlos yo.

¿Por qué elegíamos el puente amarillo y no el Azul? no lo sé realmente, ahora pienso que quizás había mejores posibilidades de capturar mojarras, otra justificación es que en nuestro camino estaba mucho más cerca que el otro.

Durante algunos años fuimos felices yendo a la ciudad deportiva, nos divertíamos, pescábamos, veíamos como una gran obra tomaba forma delante de nuestros ojos. Era fascinante.

Pero en algún momento todo cambió. El presidente de Boca endilgaba la culpa al gobierno peronista y a la figura del enigmático secretario de la presidencia López Rega con quién se dice, tenía grandes diferencias. Éste último decía que todo había sido una gran farsa del carismático presidente. Lo cierto es que el 25 de mayo de 1975 el grandioso estadio no se inauguró, de hecho aún faltaba mucho para terminarlo. En 1976 el golpe de estado dio por tierra con el proyecto.

*** Ciudad deportiva abandonada*** Fuente

Las últimas veces que fuimos juntos ya se notaba el abandono. Maleza y pastos altos por todos lados, las máquinas paradas y juntando óxido, nuestro querido puente amarillo tapado por el pasto crecido y la basura acumulada.

También para nosotros pasó el tiempo y ya con unos cuantos años más pudimos ampliar nuestro radio de acción y preferíamos ir a pescar a algunas lagunas de la provincia de Buenos Aires; Lobos, Monte, la Salada Grande de Madariaga nos convocaban y nos otorgaban más y mejores peces.

Sin embargo hubo una visita más al lugar, ya totalmente derruido y con planes de urbanización que no contemplaban al club de la ribera. Yo no fui porque estaba haciendo el servicio militar y Horacio pescó un pejerrey enorme para ese lugar, lo guardó 4 meses en el congelador (en esa época no existía aun el freezer) hasta que salí de licencia para mostrármelo orgulloso.

Horacio jamás recuperó el dinero del bono patrimonial sin embargo nunca olvidaremos la ciudad deportiva, fue nuestro primer cuaderno en el aprendizaje de la pesca y de la amistad. Al menos en eso el proyecto se cumplió exitosamente.

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22 de noviembre de 2025

La Catedral neogótica Argentina

La Catedral de La Plata es el principal templo católico de la ciudad de La Plata (capital de la Provincia de Buenos Aires, en la República Argentina) y una de las iglesias más grandes del mundo.

En mi último paseo por la ciudad de La Plata, pude tomarle estas dos fotos a tan magnífica estructura (había una boda y no pude acercarme mucho). Cabe resaltar también la belleza de la plaza que está al frente (plaza Moreno).

IMG00995-20160305-1339.jpg

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Centro_Histórico_La_Plata.jpg
Plaza Moreno, vista al Palacio Municipal
Fuente: De Hmlaplata - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21186384

fuente

La Catedral de La Plata es el principal templo católico de la ciudad de La Plata (capital de la Provincia de Buenos Aires, en la República Argentina) y una de las iglesias más grandes del mundo.

En mi último paseo por la ciudad de La Plata, pude tomarle estas dos fotos a tan magnífica estructura (había una boda y no pude acercarme mucho). Cabe resaltar también la belleza de la plaza que está al frente (plaza Moreno).

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Plaza Moreno, vista al Palacio Municipal
Fuente: De Hmlaplata - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=21186384

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15 de noviembre de 2025

Recorriendo Buenos Aires: Plaza San Martín.

 

Uno de los más hermosos paseos de la Ciudad de Buenos Aires es la Plaza San Martín y sus inmediaciones. Está ubicada en la zona de Retiro, muy cerca de la estación de trenes con mayor cantidad de pasajeros transportados de todo el país.

Es una de las plazas más antiguas de la Argentina y tiene su historia; allí se desarrolló un combate durante las segundas invasiones inglesas de 1807 donde se luchó y repelió el desembarco.

Ese fue el lugar elegido por el General San Martín, nuestro mayor héroe militar, para fundar e instalar el Regimiento de Granaderos a Caballo, hoy en día la guardia personal del presidente de la Nación. Al cumplirse el centenario del nacimiento de San Martín en 1878 y como homenaje a su memoria y gesta, se le puso su nombre a la plaza.

paseodegranaderos.jpg

Paseo de los granaderos y estatua del General San Martín

En sus enormes y cuidados canteros hay una gran variedad de especies arbóreas, tanto nativas como foráneas, destacándose un enorme gomero con más de 100 años de antigüedad. Tiene ramas tan grandes que fue necesario suplementarlas para evitar que se quebraran.

gomero.jpg

Gomero centenario

Como en otros paseos públicos hay monumentos y esculturas valiosas lo que provocó que en el año 1942 fuera declarada monumento histórico nacional. En los alrededores de la Plaza también hay edificaciones emblemáticas como por ejemplo el Museo de Armas de la Nación, la Cancillería y el edificio Kavanagh. Desde la bajada provocada por las barrancas que en otros tiempos contenían al Río de la Plata (hoy en día la costa del Río se encuentra a varios cientos de metros más hacia el este), se puede observar la Plaza de Retiro, la Torre de los Ingleses con su enorme reloj, la imponente edificación de la estación de trenes y justo frente a ella el edificio del hotel Sheraton. Esa barranca es utilizada diariamente por gran cantidad de empleados de las diversas oficinas circundantes para almorzar, tomar sol, conversar y disfrutar del paisaje.

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Torre de los Ingleses, izq. estación de trenes, der. el Sheraton

Museodearmas.jpg

Museo de armas de la Nación

El edificio Kavanagh es un magnífico rascacielos que en alguna época llegó a ser el más alto de Sudamérica, construido en el año 1936 fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 1999. Tiene una interesante leyenda que por si sola amerita la realización de una publicación aparte.

kavanagh.jpg

Edificio Kavanagh

Otra nota de color es un bello y moderno edificio vidriado con tonalidades celestes. Es de la empresa WeKork que se dedica al alquiler temporario de oficinas. Pasar por la puerta y observar la recepción impacta, tanto en el lujo como en el buen gusto desplegado para su construcción y terminación.

wework.jpg

Vista del edificio WeWork desde la Plaza San Martín

Para finalizar y como todos saben somos un país donde se respira fútbol, no podemos dejar de mostrar la foto donde se observa en las barrancas que forman una tribuna natural, que se ha instalado una enorme pantalla para que la gente pueda ver el mundial de Rusia en directo.

pantallagigante.jpg

fuente

 

Uno de los más hermosos paseos de la Ciudad de Buenos Aires es la Plaza San Martín y sus inmediaciones. Está ubicada en la zona de Retiro, muy cerca de la estación de trenes con mayor cantidad de pasajeros transportados de todo el país.

Es una de las plazas más antiguas de la Argentina y tiene su historia; allí se desarrolló un combate durante las segundas invasiones inglesas de 1807 donde se luchó y repelió el desembarco.

Ese fue el lugar elegido por el General San Martín, nuestro mayor héroe militar, para fundar e instalar el Regimiento de Granaderos a Caballo, hoy en día la guardia personal del presidente de la Nación. Al cumplirse el centenario del nacimiento de San Martín en 1878 y como homenaje a su memoria y gesta, se le puso su nombre a la plaza.

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Paseo de los granaderos y estatua del General San Martín

En sus enormes y cuidados canteros hay una gran variedad de especies arbóreas, tanto nativas como foráneas, destacándose un enorme gomero con más de 100 años de antigüedad. Tiene ramas tan grandes que fue necesario suplementarlas para evitar que se quebraran.

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Gomero centenario

Como en otros paseos públicos hay monumentos y esculturas valiosas lo que provocó que en el año 1942 fuera declarada monumento histórico nacional. En los alrededores de la Plaza también hay edificaciones emblemáticas como por ejemplo el Museo de Armas de la Nación, la Cancillería y el edificio Kavanagh. Desde la bajada provocada por las barrancas que en otros tiempos contenían al Río de la Plata (hoy en día la costa del Río se encuentra a varios cientos de metros más hacia el este), se puede observar la Plaza de Retiro, la Torre de los Ingleses con su enorme reloj, la imponente edificación de la estación de trenes y justo frente a ella el edificio del hotel Sheraton. Esa barranca es utilizada diariamente por gran cantidad de empleados de las diversas oficinas circundantes para almorzar, tomar sol, conversar y disfrutar del paisaje.

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Torre de los Ingleses, izq. estación de trenes, der. el Sheraton

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Museo de armas de la Nación

El edificio Kavanagh es un magnífico rascacielos que en alguna época llegó a ser el más alto de Sudamérica, construido en el año 1936 fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 1999. Tiene una interesante leyenda que por si sola amerita la realización de una publicación aparte.

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Edificio Kavanagh

Otra nota de color es un bello y moderno edificio vidriado con tonalidades celestes. Es de la empresa WeKork que se dedica al alquiler temporario de oficinas. Pasar por la puerta y observar la recepción impacta, tanto en el lujo como en el buen gusto desplegado para su construcción y terminación.

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Vista del edificio WeWork desde la Plaza San Martín

Para finalizar y como todos saben somos un país donde se respira fútbol, no podemos dejar de mostrar la foto donde se observa en las barrancas que forman una tribuna natural, que se ha instalado una enorme pantalla para que la gente pueda ver el mundial de Rusia en directo.

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8 de noviembre de 2025

Buenos Aires de noche.

Hace algunas semanas hice una recorrida fotográfica de la Plaza de Mayo y conté algo de su historia, en esta oportunidad volví a tomar fotografías de la misma zona pero nocturnas.

En general están bastante bien pese a que no soy un fotógrafo profesional ni mucho menos y además con el detalle de que las he tomado con mi teléfono Samsung Galaxy A8.

La primer foto es un poco más antigua, de octubre del año pasado y la tomé en la noche de los museos, que es una celebración que se realiza cada año en nuestra ciudad y que acerca los museos a la gente, todos los museos de la ciudad que son más de 250, abren sus puertas en forma gratuita para que el que lo desee pueda visitarlos, esto además está potenciado por el echo que todos los transportes públicos también son gratuitos ese día y se permite estacionamiento en las calles sin restricciones. La foto muestra la Avenida Presidente Roque Sáenz Peña con todos sus bellos edificios de principios del siglo XX iluminados. Como fondo nuestro símbolo distintivo: el Obelisco.

DiagonalNorte.jpg

La siguiente fotografía es una panorámica de la Plaza de Mayo, se puede observar en su centro la Pirámide de Mayo y detrás la Casa Rosada, lugar de trabajo del presidente de la Nación.

plaza.jpg

La foto que está a continuación muestra la Catedral Metropolitana, como mencioné en mi anterior publicación fue el lugar de residencia del Papa Francisco cuando todavía era obispo. Se puede notar que todo el perímetro de la bella iglesia está resguardado por vallas móviles y además tienen carteles pegados, esto es para evitar vandalismos cuando se hacen las famosos "manifestaciones de protesta"(aquí se protesta por todo) que son habituales en nuestra ciudad.

catedral.jpg

La siguiente fotografía muestra un rasgo distintivo de muchos edificios de nuestra bella ciudad, tienen cúpulas hermosamente adornadas que resaltan de noche por la iluminación. En todo el centro porteño hay edificios antiguos que poseen estas cúpulas y se dice que eran utilizados como oficinas y para observar el Río de la Plata y dar aviso de la llegada de algún barco. Yo tuve la suerte de hablar personalmente con descendientes de un muy conocido armador de barcos que durante muchos años fue dueño de los buques de la carrera que hacían el trayecto desde y hasta Montevideo, en la hermana República Oriental del Uruguay, y me confirmó que en sus varios edificios había miradores desde donde se observaban los barcos entrar y salir del puerto.

Cupulas.jpg

La siguiente muestra un edificio céntrico también antiguo donde funcionan oficinas del Registro Nacional de las Personas y que todas las noches descubre sus hermosas líneas arquitectónicas con una iluminación que resalta hasta los mínimos detalles. Esta fotografía es solo un ejemplo porque hay muchísimos edificios que tienen esta linda costumbre.

Edificio.jpg

Para finalizar, una fotografía de lo que se denomina el "micro centro" que es un perímetro cuadrado de unas 12 cuadras por lado donde funcionan muchos bancos, financieras, compañías de seguros, oficinas en general y varias reparticiones públicas. Dado que es una zona muy transitada en días laborales, el gobierno de la ciudad ha desarrollado un plan para reducir lo más que pueda el ingreso de vehículos, para ello ha dispuesto estaciones de bicicletas que con un sencillo trámite están a disposición de cualquier persona, restricciones de tránsito, arreglo de calles dando prioridad al peatón. etc. Esta fotografía muestra como se han arreglado las aceras, mejorado la iluminación y el plantado de árboles para lograr hacer de Buenos Aires una ciudad más verde.

calle.jpg

Esta es una pequeña muestra de lo que es esta ciudad, hay muchísimos lugares que nos hacen sentir orgullosos de lo que tenemos aunque muchas veces lo olvidamos; por estar tan preocupados por la vida, nos olvidamos de vivir.

fuente

Hace algunas semanas hice una recorrida fotográfica de la Plaza de Mayo y conté algo de su historia, en esta oportunidad volví a tomar fotografías de la misma zona pero nocturnas.

En general están bastante bien pese a que no soy un fotógrafo profesional ni mucho menos y además con el detalle de que las he tomado con mi teléfono Samsung Galaxy A8.

La primer foto es un poco más antigua, de octubre del año pasado y la tomé en la noche de los museos, que es una celebración que se realiza cada año en nuestra ciudad y que acerca los museos a la gente, todos los museos de la ciudad que son más de 250, abren sus puertas en forma gratuita para que el que lo desee pueda visitarlos, esto además está potenciado por el echo que todos los transportes públicos también son gratuitos ese día y se permite estacionamiento en las calles sin restricciones. La foto muestra la Avenida Presidente Roque Sáenz Peña con todos sus bellos edificios de principios del siglo XX iluminados. Como fondo nuestro símbolo distintivo: el Obelisco.

DiagonalNorte.jpg

La siguiente fotografía es una panorámica de la Plaza de Mayo, se puede observar en su centro la Pirámide de Mayo y detrás la Casa Rosada, lugar de trabajo del presidente de la Nación.

plaza.jpg

La foto que está a continuación muestra la Catedral Metropolitana, como mencioné en mi anterior publicación fue el lugar de residencia del Papa Francisco cuando todavía era obispo. Se puede notar que todo el perímetro de la bella iglesia está resguardado por vallas móviles y además tienen carteles pegados, esto es para evitar vandalismos cuando se hacen las famosos "manifestaciones de protesta"(aquí se protesta por todo) que son habituales en nuestra ciudad.

catedral.jpg

La siguiente fotografía muestra un rasgo distintivo de muchos edificios de nuestra bella ciudad, tienen cúpulas hermosamente adornadas que resaltan de noche por la iluminación. En todo el centro porteño hay edificios antiguos que poseen estas cúpulas y se dice que eran utilizados como oficinas y para observar el Río de la Plata y dar aviso de la llegada de algún barco. Yo tuve la suerte de hablar personalmente con descendientes de un muy conocido armador de barcos que durante muchos años fue dueño de los buques de la carrera que hacían el trayecto desde y hasta Montevideo, en la hermana República Oriental del Uruguay, y me confirmó que en sus varios edificios había miradores desde donde se observaban los barcos entrar y salir del puerto.

Cupulas.jpg

La siguiente muestra un edificio céntrico también antiguo donde funcionan oficinas del Registro Nacional de las Personas y que todas las noches descubre sus hermosas líneas arquitectónicas con una iluminación que resalta hasta los mínimos detalles. Esta fotografía es solo un ejemplo porque hay muchísimos edificios que tienen esta linda costumbre.

Edificio.jpg

Para finalizar, una fotografía de lo que se denomina el "micro centro" que es un perímetro cuadrado de unas 12 cuadras por lado donde funcionan muchos bancos, financieras, compañías de seguros, oficinas en general y varias reparticiones públicas. Dado que es una zona muy transitada en días laborales, el gobierno de la ciudad ha desarrollado un plan para reducir lo más que pueda el ingreso de vehículos, para ello ha dispuesto estaciones de bicicletas que con un sencillo trámite están a disposición de cualquier persona, restricciones de tránsito, arreglo de calles dando prioridad al peatón. etc. Esta fotografía muestra como se han arreglado las aceras, mejorado la iluminación y el plantado de árboles para lograr hacer de Buenos Aires una ciudad más verde.

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Esta es una pequeña muestra de lo que es esta ciudad, hay muchísimos lugares que nos hacen sentir orgullosos de lo que tenemos aunque muchas veces lo olvidamos; por estar tan preocupados por la vida, nos olvidamos de vivir.

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1 de noviembre de 2025

Buenos Aires y el tango.

El tango y Buenos Aires son una sola cosa, cuesta trabajo separarlos y cuando se logra se siente extraño. Como dice Jorge Göttling "el tango es el paisaje más original de Buenos Aires", es como un juego mágico de interrelación.

Fuente

El habitante de esta ciudad posee una manera de ser y de sentir particular y el tango es un complemento para esa forma de ser que generalmente es dramática, casi fatal, la mayoría de las veces triste, por vocación o por herencia.

Esa herencia debemos buscarla en la historia de la inmigración italiana en gran parte y española en menor medida en los comienzos del siglo XX, generalmente en la añoranza a la mujer dejada del otro lado del mar, a la soledad meditada entre cuatro paredes. Es por eso que el molde del tango está compuesto por hombres solitarios que constituyen el origen de la literatura y la poesía tanguera.

Buenos Aires fue moldeada con un ojo mirando a Europa, con sectores de innegable parecido a París pero lo que separa a esta ciudad de la capital francesa es el tango, ese fenómeno original que se dio en la costa del Río de la Plata. Buenos Aires y el tango se pertenecen y se complementan.

Y el tango bailado es sinónimo de sensualidad, de buen gusto, de señorial encanto. Dicen los investigadores que produjo la mayor revolución en la historia del baile moderno.

Pero no se puede hablar de tango si no se habla de Gardel. El que generó el fenómeno más importante en la historia de la canción tanguera, indiscutido como el mejor, aun después de la tragedia de Medellin donde perdió la vida. Con Gardel apareció el verso y el motivo principal de las letras y la filosofía tanquera que generalmente es la mujer.

Por ejemplo la nostalgia.

Pero amigos, ella me olvidó
y en el fino cristal de esta copa
me parece que veo la boca
que mil veces mi boca besó.

Frecuentemente la ruptura con la mujer amada.

Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida.
Tres cosas lleva mi alma herida:
amor, pesar, dolor.
Hoy vas a entrar en mi pasado,
hoy nuevas sendas tomaremos.
!Qué grande ha sido nuestro amor
y sin embargo, ay,
mirá lo que quedó!

Sin embargo hay otros temas que el tango toca en forma recurrente como por ejemplo el escepticismo:

Yo quise ser un barrilete
buscando altura en mi ideal,
tratando de explicarme que la vida es algo más
que un simple plato de comida.
Y he sido igual que un barrilete
al que un mal tiempo puso fin.
No se si fue la fe, la voluntad,
o acaso fue que me faltó piolín.

O la ironía:

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro,
pretencioso o estafador.
Todo es igual; nada es mejor.
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazao ni escalafón,
los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.

Para el final dejo al amor fugaz, muchos tangos reflejan esta temática, y como muestra de la enorme poesía que encierran, van estos versos de "Después del carnaval".

Fue una noche en que lloraban los violines
un triste tango de promesas olvidadas;
mientras la luna plateaba los jardines
un beso ardiente en la noche palpitó.
Más el encanto de aquellas horas,
al morir Momo se disipó,
y con mi dolor, a solas,
lloré la muerte de mi ilusión.

El tango vive en Buenos Aires y quienes pensaron que estaba muerto al acabarse la época dorada de los 40 y 50 y aparecer el bombardeo extranjero de la música pop, lo han visto renacer una y otra vez. Hoy los espectáculos de tango atraen turistas y locales, el mundial de baile cada vez incorpora más y más parejas de todo el mundo y aunque no han vuelto a aparecer poetas como los de aquella época, difícilmente perezca a menos que también muera la ciudad.

fuente

El tango y Buenos Aires son una sola cosa, cuesta trabajo separarlos y cuando se logra se siente extraño. Como dice Jorge Göttling "el tango es el paisaje más original de Buenos Aires", es como un juego mágico de interrelación.

Fuente

El habitante de esta ciudad posee una manera de ser y de sentir particular y el tango es un complemento para esa forma de ser que generalmente es dramática, casi fatal, la mayoría de las veces triste, por vocación o por herencia.

Esa herencia debemos buscarla en la historia de la inmigración italiana en gran parte y española en menor medida en los comienzos del siglo XX, generalmente en la añoranza a la mujer dejada del otro lado del mar, a la soledad meditada entre cuatro paredes. Es por eso que el molde del tango está compuesto por hombres solitarios que constituyen el origen de la literatura y la poesía tanguera.

Buenos Aires fue moldeada con un ojo mirando a Europa, con sectores de innegable parecido a París pero lo que separa a esta ciudad de la capital francesa es el tango, ese fenómeno original que se dio en la costa del Río de la Plata. Buenos Aires y el tango se pertenecen y se complementan.

Y el tango bailado es sinónimo de sensualidad, de buen gusto, de señorial encanto. Dicen los investigadores que produjo la mayor revolución en la historia del baile moderno.

Pero no se puede hablar de tango si no se habla de Gardel. El que generó el fenómeno más importante en la historia de la canción tanguera, indiscutido como el mejor, aun después de la tragedia de Medellin donde perdió la vida. Con Gardel apareció el verso y el motivo principal de las letras y la filosofía tanquera que generalmente es la mujer.

Por ejemplo la nostalgia.

Pero amigos, ella me olvidó
y en el fino cristal de esta copa
me parece que veo la boca
que mil veces mi boca besó.

Frecuentemente la ruptura con la mujer amada.

Hoy vas a entrar en mi pasado,
en el pasado de mi vida.
Tres cosas lleva mi alma herida:
amor, pesar, dolor.
Hoy vas a entrar en mi pasado,
hoy nuevas sendas tomaremos.
!Qué grande ha sido nuestro amor
y sin embargo, ay,
mirá lo que quedó!

Sin embargo hay otros temas que el tango toca en forma recurrente como por ejemplo el escepticismo:

Yo quise ser un barrilete
buscando altura en mi ideal,
tratando de explicarme que la vida es algo más
que un simple plato de comida.
Y he sido igual que un barrilete
al que un mal tiempo puso fin.
No se si fue la fe, la voluntad,
o acaso fue que me faltó piolín.

O la ironía:

Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro,
pretencioso o estafador.
Todo es igual; nada es mejor.
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazao ni escalafón,
los inmorales nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.

Para el final dejo al amor fugaz, muchos tangos reflejan esta temática, y como muestra de la enorme poesía que encierran, van estos versos de "Después del carnaval".

Fue una noche en que lloraban los violines
un triste tango de promesas olvidadas;
mientras la luna plateaba los jardines
un beso ardiente en la noche palpitó.
Más el encanto de aquellas horas,
al morir Momo se disipó,
y con mi dolor, a solas,
lloré la muerte de mi ilusión.

El tango vive en Buenos Aires y quienes pensaron que estaba muerto al acabarse la época dorada de los 40 y 50 y aparecer el bombardeo extranjero de la música pop, lo han visto renacer una y otra vez. Hoy los espectáculos de tango atraen turistas y locales, el mundial de baile cada vez incorpora más y más parejas de todo el mundo y aunque no han vuelto a aparecer poetas como los de aquella época, difícilmente perezca a menos que también muera la ciudad.

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25 de octubre de 2025

Recorriendo Buenos Aires: la histórica Plaza de Mayo.

 

Es el icono por excelencia de la República Argentina. Allí se desarrolló el primer movimiento independentista en la semana del 20 al 25 de mayo de 1810 justo frente al Cabildo y también allí se desarrollaron todos los acontecimientos políticos más importantes de la historia del país, con la única excepción de la firma del acta de la independencia que se desarrolló en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

vistaaerea.png

Vista aérea de la plaza de Mayo

El nombre de la plaza es un homenaje a ese primer movimiento por la independencia a partir del cual comenzaron los gobiernos propios dejando de lado la figura del virrey español.

En el exacto lugar donde está ubicada, también se desarrolló la segunda y definitiva fundación de la ciudad de Buenos Aires en el año 1580 por Juan de Garay. Alrededor de ella comenzó a construirse la aldea que luego fue creciendo y la plaza se convirtió en el centro de la actividad comercial primero y política después.

En la actualidad la Plaza de Mayo es el centro neurálgico de la Argentina y a su alrededor se erigen varios de los edificios que simbolizan el poder de la nación.

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La casa rosada

Del lado este se encuentra la casa de gobierno, de espaldas al Río de la Plata. Esta residencia es más conocida como casa rosada, por el color con que siempre se la ha pintado. Allí el presidente de la Nación, el jefe de gabinete y varias secretarías y subsecretarías llevan adelante las tareas del poder ejecutivo.

A su costado izquierdo está el ministerio de economía en un edificio que ocupa toda una manzana y en la cuadra siguiente hacia el oeste se encuentra el edificio de la AFIP o administración federal de ingresos públicos, antiguamente este edificio era propiedad del banco hipotecario nacional que fue privatizado en la década de 1990.

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Ministerio de economía y más adelante la AFIP

Del lado derecho de la casa de gobierno está el magnifico edificio del Banco de la Nación Argentina, el banco más grande del país con sucursales en todos los rincones del amplio territorio nacional.

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Banco de la Nación Argentina - casa matriz

En el centro de la plaza se encuentra la pirámide de mayo que fue construida un año después de los acontecimientos de la revolución para celebrar el hecho. Fue modificada en el año 1856 y se le colocó encima una figura que representa la libertad, obra del escultor francés Joseph Dubourdieu.

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Pirámide de Mayo

Entre la pirámide de mayo y la casa de gobierno se encuentra el monumento a Juan Manuel Belgrano, creador de la bandera nacional y en el gran mástil todos los días el regimiento de granaderos a caballo, guardia personal del presidente de la nación, hiza la bandera a las 7:15 de la mañana.

Más adelante y también sobre la derecha se encuentra la catedral metropolitana, donde residió el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio hasta el 13 de marzo de 2013 cuando fue elegido como Papa por el cónclave que se celebró en Roma tras la renuncia de Benedicto XVI. A partir de esa fecha se lo conoce como Francisco.

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Catedral Metropolitana

Frente a la casa rosada, en el otro extremo de la plaza se encuentra el Cabildo, ahora recortado por necesidades de circulación vehicular. Allí nace la Av. de Mayo y culmina frente al edificio del Congreso de la Nación, unas 15 cuadras más hacia el oeste.

cabildo.jpg

Cabildo

Un gran pedazo de la historia se erige en esta plaza que además es lugar de visita obligada para todos los turistas que vienen a conocer esta gran ciudad.

fuente

 

Es el icono por excelencia de la República Argentina. Allí se desarrolló el primer movimiento independentista en la semana del 20 al 25 de mayo de 1810 justo frente al Cabildo y también allí se desarrollaron todos los acontecimientos políticos más importantes de la historia del país, con la única excepción de la firma del acta de la independencia que se desarrolló en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

vistaaerea.png

Vista aérea de la plaza de Mayo

El nombre de la plaza es un homenaje a ese primer movimiento por la independencia a partir del cual comenzaron los gobiernos propios dejando de lado la figura del virrey español.

En el exacto lugar donde está ubicada, también se desarrolló la segunda y definitiva fundación de la ciudad de Buenos Aires en el año 1580 por Juan de Garay. Alrededor de ella comenzó a construirse la aldea que luego fue creciendo y la plaza se convirtió en el centro de la actividad comercial primero y política después.

En la actualidad la Plaza de Mayo es el centro neurálgico de la Argentina y a su alrededor se erigen varios de los edificios que simbolizan el poder de la nación.

casarosada.jpg

La casa rosada

Del lado este se encuentra la casa de gobierno, de espaldas al Río de la Plata. Esta residencia es más conocida como casa rosada, por el color con que siempre se la ha pintado. Allí el presidente de la Nación, el jefe de gabinete y varias secretarías y subsecretarías llevan adelante las tareas del poder ejecutivo.

A su costado izquierdo está el ministerio de economía en un edificio que ocupa toda una manzana y en la cuadra siguiente hacia el oeste se encuentra el edificio de la AFIP o administración federal de ingresos públicos, antiguamente este edificio era propiedad del banco hipotecario nacional que fue privatizado en la década de 1990.

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Ministerio de economía y más adelante la AFIP

Del lado derecho de la casa de gobierno está el magnifico edificio del Banco de la Nación Argentina, el banco más grande del país con sucursales en todos los rincones del amplio territorio nacional.

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Banco de la Nación Argentina - casa matriz

En el centro de la plaza se encuentra la pirámide de mayo que fue construida un año después de los acontecimientos de la revolución para celebrar el hecho. Fue modificada en el año 1856 y se le colocó encima una figura que representa la libertad, obra del escultor francés Joseph Dubourdieu.

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Pirámide de Mayo

Entre la pirámide de mayo y la casa de gobierno se encuentra el monumento a Juan Manuel Belgrano, creador de la bandera nacional y en el gran mástil todos los días el regimiento de granaderos a caballo, guardia personal del presidente de la nación, hiza la bandera a las 7:15 de la mañana.

Más adelante y también sobre la derecha se encuentra la catedral metropolitana, donde residió el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio hasta el 13 de marzo de 2013 cuando fue elegido como Papa por el cónclave que se celebró en Roma tras la renuncia de Benedicto XVI. A partir de esa fecha se lo conoce como Francisco.

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Catedral Metropolitana

Frente a la casa rosada, en el otro extremo de la plaza se encuentra el Cabildo, ahora recortado por necesidades de circulación vehicular. Allí nace la Av. de Mayo y culmina frente al edificio del Congreso de la Nación, unas 15 cuadras más hacia el oeste.

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Cabildo

Un gran pedazo de la historia se erige en esta plaza que además es lugar de visita obligada para todos los turistas que vienen a conocer esta gran ciudad.

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18 de octubre de 2025

Recorriendo Buenos Aires: Plaza Lavalle.

Buenos Aires es una ciudad hermosa, siempre lo supe. Pero a veces la rutina, las preocupaciones, los apuros, todo influye para que el habitual transeúnte deje de reparar en los antiguos edificios, las plazas, los lugares públicos que tanta belleza y bienestar nos brindan a diario.

Desde hace un par de años a la empresa en la cual trabajo han entrado varios empleados nuevos la mayoría venezolanos y hasta una ecuatoriana. Fueron ellos los que al encontrarse ante tantas cosas nuevas para su vista y sentidos, sin quererlo me alertaron sobre mi distracción.

En los alrededores del microcentro porteño hay numerosas plazas y parques, a cual más hermoso. Entre todos elegí la plaza Lavalle para mostrar hoy. No quiero ser injusto con otros lugares y el algún momento también hablaré de ellos.

La historia del predio es larga con algunos hitos muy interesantes: en 1856 se construyó allí la Estación del Parque que fue cabecera de la primera línea ferroviaria de la Argentina, el edificio principal estaba en el actual emplazamiento del teatro Colón y desde allí partió la formación inaugural del ferrocarril impulsado por “La Porteña”, la primera máquina a vapor que funcionó en el país, hoy se encuentra resguardada y preservada en el museo histórico de Luján. En el año 1867 se instaló la primera calesita proveniente de Alemania e impulsada por un caballo. La actual ubicación y nombre del parque fueron otorgados por una ordenanza municipal del 16 de setiembre del año 1878.

La plaza se extiende por tres manzanas a las cuales se les suele llamar sur, centro y norte, siendo la sur la que está limitada por las calles Lavalle y Tucumán, la central entre Tucumán y Viamonte y la norte entre Viamonte y Av. Córdoba, todas comienzan sobre la calle Libertad y finalizan en la calle Talcahuano.

Lo que más sorprende de esta zona son los edificios que se emplazan a su alrededor con el palacio de Justicia como la estructura dominante del lado de la calle Talcahuano frente a la manzana sur.

20180528_135058.jpg

Palacio de justicia

En la esquina de Talcahuano y Tucumán se encuentra el Mirador Massue, un edificio diseñado y construido en 1903, hoy en día solo queda la torre y con gran sentido arquitectónico a su alrededor se construyó un moderno edificio de oficinas con ventanas vidriadas que producen un gran contraste.

20180529_122527.jpg

MIrador Massue

A mitad de la plaza sur sobre la calle Libertad se encuentra la escuela Roca, otra muestra arquitectónica de alto nivel.

escuelaroca.jpg

Escuela Roca

Frente a la manzana del centro el imponente edificio del Teatro Colón, catalogado entre los tres más hermosos y de mejor acústica del mundo.

20180529_122817.jpg

Teatro Colón

Sobre las tres manzanas hay obras de artistas renombrados como por ejemplo el trabajo de la escultora Mirta Kupfermick, en homenaje a las víctimas del artero atentado contra la mutual AMIA que causó decenas de víctimas.

20180529_122451.jpg

Homenaje a la AMIA

En su centro está la columna y estatua al héroe de la independencia y de la llamada Guerra del Brasil que da nombre a la plaza, Juan Lavalle, obra del artista italiano Pietro Costa.

20180529_122543.jpg

Columna y estatua en homenaje a Juan Lavalle

En la esquina de Libertad y Av. Córdoba, frente a la manzana norte se encuentra la sinagoga de la congregación Israelita Argentina y en diagonal al vértice de esa manzana está el Teatro Nacional Cervantes, otra muestra de arquitectura de excelencia, actualmente se encuentra en renovación total, por eso no he puesto una fotografía.

20180529_122913.jpg

Sinagoga de la congregación Israelita Argentina

Para finalizar el recorrido, la plaza también cuenta con lugares de esparcimiento como por ejemplo cómodos bancos, frondosos y antiguos árboles como algunos Agathis australianos de más de 120 años o un ceibo jujeño plantando en 1878 , otras plantas y flores, césped, fuentes y también modernos juegos para niños. Hasta las mascotas tienen su lugar, hay un espacioso canil para que jueguen y se distraigan también ellos.

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Fuentes de la manzana sur

Hermosa y amplia plaza que provoca admiración entre los turistas que la visitan, es además un motivo de orgullo para los porteños y todos los argentinos.

fuente

Buenos Aires es una ciudad hermosa, siempre lo supe. Pero a veces la rutina, las preocupaciones, los apuros, todo influye para que el habitual transeúnte deje de reparar en los antiguos edificios, las plazas, los lugares públicos que tanta belleza y bienestar nos brindan a diario.

Desde hace un par de años a la empresa en la cual trabajo han entrado varios empleados nuevos la mayoría venezolanos y hasta una ecuatoriana. Fueron ellos los que al encontrarse ante tantas cosas nuevas para su vista y sentidos, sin quererlo me alertaron sobre mi distracción.

En los alrededores del microcentro porteño hay numerosas plazas y parques, a cual más hermoso. Entre todos elegí la plaza Lavalle para mostrar hoy. No quiero ser injusto con otros lugares y el algún momento también hablaré de ellos.

La historia del predio es larga con algunos hitos muy interesantes: en 1856 se construyó allí la Estación del Parque que fue cabecera de la primera línea ferroviaria de la Argentina, el edificio principal estaba en el actual emplazamiento del teatro Colón y desde allí partió la formación inaugural del ferrocarril impulsado por “La Porteña”, la primera máquina a vapor que funcionó en el país, hoy se encuentra resguardada y preservada en el museo histórico de Luján. En el año 1867 se instaló la primera calesita proveniente de Alemania e impulsada por un caballo. La actual ubicación y nombre del parque fueron otorgados por una ordenanza municipal del 16 de setiembre del año 1878.

La plaza se extiende por tres manzanas a las cuales se les suele llamar sur, centro y norte, siendo la sur la que está limitada por las calles Lavalle y Tucumán, la central entre Tucumán y Viamonte y la norte entre Viamonte y Av. Córdoba, todas comienzan sobre la calle Libertad y finalizan en la calle Talcahuano.

Lo que más sorprende de esta zona son los edificios que se emplazan a su alrededor con el palacio de Justicia como la estructura dominante del lado de la calle Talcahuano frente a la manzana sur.

20180528_135058.jpg

Palacio de justicia

En la esquina de Talcahuano y Tucumán se encuentra el Mirador Massue, un edificio diseñado y construido en 1903, hoy en día solo queda la torre y con gran sentido arquitectónico a su alrededor se construyó un moderno edificio de oficinas con ventanas vidriadas que producen un gran contraste.

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MIrador Massue

A mitad de la plaza sur sobre la calle Libertad se encuentra la escuela Roca, otra muestra arquitectónica de alto nivel.

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Escuela Roca

Frente a la manzana del centro el imponente edificio del Teatro Colón, catalogado entre los tres más hermosos y de mejor acústica del mundo.

20180529_122817.jpg

Teatro Colón

Sobre las tres manzanas hay obras de artistas renombrados como por ejemplo el trabajo de la escultora Mirta Kupfermick, en homenaje a las víctimas del artero atentado contra la mutual AMIA que causó decenas de víctimas.

20180529_122451.jpg

Homenaje a la AMIA

En su centro está la columna y estatua al héroe de la independencia y de la llamada Guerra del Brasil que da nombre a la plaza, Juan Lavalle, obra del artista italiano Pietro Costa.

20180529_122543.jpg

Columna y estatua en homenaje a Juan Lavalle

En la esquina de Libertad y Av. Córdoba, frente a la manzana norte se encuentra la sinagoga de la congregación Israelita Argentina y en diagonal al vértice de esa manzana está el Teatro Nacional Cervantes, otra muestra de arquitectura de excelencia, actualmente se encuentra en renovación total, por eso no he puesto una fotografía.

20180529_122913.jpg

Sinagoga de la congregación Israelita Argentina

Para finalizar el recorrido, la plaza también cuenta con lugares de esparcimiento como por ejemplo cómodos bancos, frondosos y antiguos árboles como algunos Agathis australianos de más de 120 años o un ceibo jujeño plantando en 1878 , otras plantas y flores, césped, fuentes y también modernos juegos para niños. Hasta las mascotas tienen su lugar, hay un espacioso canil para que jueguen y se distraigan también ellos.

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Fuentes de la manzana sur

Hermosa y amplia plaza que provoca admiración entre los turistas que la visitan, es además un motivo de orgullo para los porteños y todos los argentinos.

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