No hay dudas de que uno de los trekkings más solicitados durante la estadía en Ushuaia es aquel que te conduce hasta la Laguna Esmeralda. Esta es una postal que no podes perderte en tu paso por ahí, y hay diversas maneras de conocerla. Cuando uno diagrama su viaje a la distancia, encontrará distintas agencias de viaje que cobran fortunas por hacer esta caminata, pero la realidad es que durante el verano tampoco es tan difícil. Diciendo esto fue que convencí a unos huéspedes del hostel de ir a visitar la laguna por nuestra cuenta, en un paseo que nos tomaría solo media tarde: ellos para conocerla por primera vez, y yo para ir a merendar "mates" con una vista excelente ❣️.
En la estadía en el hostel conocí a mucha gente, y algunos me cayeron mejor que otros, con quienes mantengo una amistad aunque sea virtual hasta el día de hoy. Con aquellos huéspedes con los que tenía buena onda enseguida hice varias actividades, como ir al bar o compartir una cena comunitaria. Cuando escuché que dos de ellos estaban considerando pagar por un tour guiado hasta la Laguna Esmeralda les sugerí que esto no era del todo necesario hacerlo en esa época del año, y que si querían, yo podría acompañarlos.
En el verano, un tour guiado hasta la Laguna Esmeralda podía costar más de $80. Sin embargo, esta senda está perfectamente señalizada y es casi imposible perderse, si tenes aunque sea un mínimo de experiencia en la montaña, o algo de sentido común. Este trayecto son unos 6 km que se recorren en una hora y media o menos si tu ritmo de caminata es rápido, y está lleno de carteles y pasarelas que te guían hasta la laguna casi inconfundiblemente. Pero esto no mucha gente lo sabe, y terminan optando por el tour pago. Por supuesto que ir acompañado de un guia profesional siempre es la mejor opción, pero si te gusta la aventura y queres ahorrar un poco, también podes ir por tu cuenta.
Durante la última semana de febrero había conocido a Fabri de Santa Fe, Argentina, y a Erez de Israel. Ellos fueron de esos huéspedes con los que me gustaba sociabilizar, porque tuvieron estadías de más de una semana. Con ellos compartimos cenas y paseos nocturnos, y yo tampoco dudé en acompañarlos hasta la laguna. A pesar de que yo ya había hecho este trekking dos veces antes, las vistas que se pueden observar en este camino nunca podrían cansarme.
Fabri y Erez completaron satisfactoriamente el trayecto hasta la Laguna Esmeralda y llegamos con bastante luz del atardecer por delante. La condición de este paseo fue empezarlo después de las 4 PM, cuando yo terminaba mi turno en el hostel. Una de las cosas más lindas de Ushuaia era que en verano había luz hasta muy tarde, por lo que empezar trekkings un poco largos a horas no convencionales no estaba tan mal (teniendo los recaudos necesarios, por supuesto). Es por esto que aún habiendo llegado a la laguna casi a las 6 PM, todavía pudimos disfrutar de su color hermoso.
Por la forma que tiene el terreno casi llegando a la laguna, el último kilómetro es bordeando un río y casi al llegar, tenes que hacer una pequeña subida hasta encontrarte de lleno con toda la laguna. Este momento siempre es algo que me encanta, porque como el color de la laguna cambia un poco con el sol, dependiendo de la iluminación que haya siempre vez una laguna "diferente". Sea como sea, nunca deja de ser hermosa y nuestro grupo de tres cumplió su objetivo: ellos conociendo la laguna al fin, y yo disfrutando de mis "mates" frente a un gran paisaje ❤️.
Toda mi estadía en Ushuia me permitió hacer un montón de trekking por mi cuenta con distintos acompañantes cada vez y todas fueron caminatas exitosas. Sin embargo, no quiero dejar de mencionar de que el verano en Ushuaia es la mejor época para realizar trekking con "bajo riesgo": En este momento del año, la mayoría de las caminatas se puede realizar sin guía, pero esto es algo que cambia durante el invierno cuando los caminos se tapan de nieve y se requiere equipamiento especial y gente que conozca el sendero para poder avanzar sin problemas. En conclusión, siempre hay que ser responsable y elegir la mejor opción de acuerdo a nuestra consciencia y seguridad.
Me encantó hacer trekking con estos chicos porque fuimos todo el camino haciendo chistes y contando anécdotas geniales de viaje. También me gustó mi posición de guía improvisada, y me alegré de conocer bien el camino como para poder mostrarselos a ellos (con ayuda de las miles de señales en todos lados, por supuesto). La Laguna Esmeralda es un lugar que nunca hay que dejar de visitar por más que ya seas casi local en Ushuaia. Juro que la sensación de ver su color hermoso te impacta sin importar cuantas veces la mires ❤️.
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No hay dudas de que uno de los trekkings más solicitados durante la estadía en Ushuaia es aquel que te conduce hasta la Laguna Esmeralda. Esta es una postal que no podes perderte en tu paso por ahí, y hay diversas maneras de conocerla. Cuando uno diagrama su viaje a la distancia, encontrará distintas agencias de viaje que cobran fortunas por hacer esta caminata, pero la realidad es que durante el verano tampoco es tan difícil. Diciendo esto fue que convencí a unos huéspedes del hostel de ir a visitar la laguna por nuestra cuenta, en un paseo que nos tomaría solo media tarde: ellos para conocerla por primera vez, y yo para ir a merendar "mates" con una vista excelente ❣️.
En la estadía en el hostel conocí a mucha gente, y algunos me cayeron mejor que otros, con quienes mantengo una amistad aunque sea virtual hasta el día de hoy. Con aquellos huéspedes con los que tenía buena onda enseguida hice varias actividades, como ir al bar o compartir una cena comunitaria. Cuando escuché que dos de ellos estaban considerando pagar por un tour guiado hasta la Laguna Esmeralda les sugerí que esto no era del todo necesario hacerlo en esa época del año, y que si querían, yo podría acompañarlos.
En el verano, un tour guiado hasta la Laguna Esmeralda podía costar más de $80. Sin embargo, esta senda está perfectamente señalizada y es casi imposible perderse, si tenes aunque sea un mínimo de experiencia en la montaña, o algo de sentido común. Este trayecto son unos 6 km que se recorren en una hora y media o menos si tu ritmo de caminata es rápido, y está lleno de carteles y pasarelas que te guían hasta la laguna casi inconfundiblemente. Pero esto no mucha gente lo sabe, y terminan optando por el tour pago. Por supuesto que ir acompañado de un guia profesional siempre es la mejor opción, pero si te gusta la aventura y queres ahorrar un poco, también podes ir por tu cuenta.
Durante la última semana de febrero había conocido a Fabri de Santa Fe, Argentina, y a Erez de Israel. Ellos fueron de esos huéspedes con los que me gustaba sociabilizar, porque tuvieron estadías de más de una semana. Con ellos compartimos cenas y paseos nocturnos, y yo tampoco dudé en acompañarlos hasta la laguna. A pesar de que yo ya había hecho este trekking dos veces antes, las vistas que se pueden observar en este camino nunca podrían cansarme.
Fabri y Erez completaron satisfactoriamente el trayecto hasta la Laguna Esmeralda y llegamos con bastante luz del atardecer por delante. La condición de este paseo fue empezarlo después de las 4 PM, cuando yo terminaba mi turno en el hostel. Una de las cosas más lindas de Ushuaia era que en verano había luz hasta muy tarde, por lo que empezar trekkings un poco largos a horas no convencionales no estaba tan mal (teniendo los recaudos necesarios, por supuesto). Es por esto que aún habiendo llegado a la laguna casi a las 6 PM, todavía pudimos disfrutar de su color hermoso.
Por la forma que tiene el terreno casi llegando a la laguna, el último kilómetro es bordeando un río y casi al llegar, tenes que hacer una pequeña subida hasta encontrarte de lleno con toda la laguna. Este momento siempre es algo que me encanta, porque como el color de la laguna cambia un poco con el sol, dependiendo de la iluminación que haya siempre vez una laguna "diferente". Sea como sea, nunca deja de ser hermosa y nuestro grupo de tres cumplió su objetivo: ellos conociendo la laguna al fin, y yo disfrutando de mis "mates" frente a un gran paisaje ❤️.
Toda mi estadía en Ushuia me permitió hacer un montón de trekking por mi cuenta con distintos acompañantes cada vez y todas fueron caminatas exitosas. Sin embargo, no quiero dejar de mencionar de que el verano en Ushuaia es la mejor época para realizar trekking con "bajo riesgo": En este momento del año, la mayoría de las caminatas se puede realizar sin guía, pero esto es algo que cambia durante el invierno cuando los caminos se tapan de nieve y se requiere equipamiento especial y gente que conozca el sendero para poder avanzar sin problemas. En conclusión, siempre hay que ser responsable y elegir la mejor opción de acuerdo a nuestra consciencia y seguridad.
Me encantó hacer trekking con estos chicos porque fuimos todo el camino haciendo chistes y contando anécdotas geniales de viaje. También me gustó mi posición de guía improvisada, y me alegré de conocer bien el camino como para poder mostrarselos a ellos (con ayuda de las miles de señales en todos lados, por supuesto). La Laguna Esmeralda es un lugar que nunca hay que dejar de visitar por más que ya seas casi local en Ushuaia. Juro que la sensación de ver su color hermoso te impacta sin importar cuantas veces la mires ❤️.
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