Una de las cosas más geniales que tiene viajar es que pareciera que la capacidad de asombro ante los paisajes hermosos nunca se agota. No importa que ya hayamos visto el mismo lugar una, dos, tres veces: si se trata de algo imponente o increíble es imposible evitar la emoción. Así fue como me sentí cuando volví a ver el Cañón del Atuel en la provincia de Mendoza, a pesar de que ya lo había conocido 4 años atrás ❤️.
Mendoza es reconocida por ser la provincia de las montañas y de la nieve. Esto la hace un destino elegible durante todo el año porque en el verano puedes deleitarte con sus paisajes rocosos y bañarte en todos sus lagos y en el invierno la nieve te recibe con los brazos abiertos. Entonces, en cualquier momento que decidas ir la pasaras genial (y aquí mis deseos de ver nieve este año aumentan más y más) .
Durante el verano visitamos toda la zona de San Rafael, la cual está destinada al turismo aventura pero también atrae por sus embalses y lagos naturales. En un intento por mantener la provincia con reservorios de agua, se acumula el caudal del los ríos en extensas áreas formando bellos espejos de agua turquesa. Estas obras de ingeniería son una verdadera maravilla y combina perfectamente lo genial de la naturaleza y la inteligencia humana ❤️.
Así es como se formó el maravilloso Embalse Grande, un reservorio que acumula el agua proveniente del río Atuel y sirve para abastecer de agua a la ciudad. Toda esta área es una de las más grandes productoras de cultivos del país, por lo que es muy importante que no se deshidrate. Y de paso, funciona como atractivo principal para el turismo ❤️.
Una estructura interesante que se formó en esta área del embalse es el llamado "submarino", generado tras la inundacuión de todo este valle. Bueno, si usamos un poco la imaginación, el submarino está ahí y esta es una postal que si o sí hay que llevarse de San Rafael ❤️.
Al llegar a este punto panorámico al costado de la ruta puedes encontrarte con una pequeña feria de artesanías para comprarte un recuerdo de tu viaje. Estas piezas estan formadas principalmente de piedras muy atractivas y los costos no son tan elevados como podría llegarse a pensar. Recuerdo que me compré un anillo, pero ahora ya ni sé por donde está .
Si bien yo ya había estado acá antes, es imposible no quedarse hipnotizado por el color de esa agua. Realmente es algo increíble y me alegro de que sirva en muchos aspectos en toda esta área. También me gustó visitar este lugar genial con mis amigas, cosa que nunca habíamos hecho antes. Todas ellas añadieron un toque muy especial a este viaje y me alegra que así haya sido ❣️.Este es uno de los imperdibles que hay en Mendoza si te interesa vacacionar por aquí. La ciudad de San Rafael tiene su propio aeropuerto, por lo que se puede llegar en avión o también en micro. Por supuesto tener auto sería lo ideal, pero para nosotras eso no fue posible aún así que contratamos una excursión que nos llevó a pasear por ahí. Por suerte salió todo bien y pudimos
❤️¡Espero que les haya gustado este post! Gracias por leer. ❤️
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Una de las cosas más geniales que tiene viajar es que pareciera que la capacidad de asombro ante los paisajes hermosos nunca se agota. No importa que ya hayamos visto el mismo lugar una, dos, tres veces: si se trata de algo imponente o increíble es imposible evitar la emoción. Así fue como me sentí cuando volví a ver el Cañón del Atuel en la provincia de Mendoza, a pesar de que ya lo había conocido 4 años atrás ❤️.
Mendoza es reconocida por ser la provincia de las montañas y de la nieve. Esto la hace un destino elegible durante todo el año porque en el verano puedes deleitarte con sus paisajes rocosos y bañarte en todos sus lagos y en el invierno la nieve te recibe con los brazos abiertos. Entonces, en cualquier momento que decidas ir la pasaras genial (y aquí mis deseos de ver nieve este año aumentan más y más) .
Durante el verano visitamos toda la zona de San Rafael, la cual está destinada al turismo aventura pero también atrae por sus embalses y lagos naturales. En un intento por mantener la provincia con reservorios de agua, se acumula el caudal del los ríos en extensas áreas formando bellos espejos de agua turquesa. Estas obras de ingeniería son una verdadera maravilla y combina perfectamente lo genial de la naturaleza y la inteligencia humana ❤️.
Así es como se formó el maravilloso Embalse Grande, un reservorio que acumula el agua proveniente del río Atuel y sirve para abastecer de agua a la ciudad. Toda esta área es una de las más grandes productoras de cultivos del país, por lo que es muy importante que no se deshidrate. Y de paso, funciona como atractivo principal para el turismo ❤️.
Una estructura interesante que se formó en esta área del embalse es el llamado "submarino", generado tras la inundacuión de todo este valle. Bueno, si usamos un poco la imaginación, el submarino está ahí y esta es una postal que si o sí hay que llevarse de San Rafael ❤️.
Al llegar a este punto panorámico al costado de la ruta puedes encontrarte con una pequeña feria de artesanías para comprarte un recuerdo de tu viaje. Estas piezas estan formadas principalmente de piedras muy atractivas y los costos no son tan elevados como podría llegarse a pensar. Recuerdo que me compré un anillo, pero ahora ya ni sé por donde está .
Si bien yo ya había estado acá antes, es imposible no quedarse hipnotizado por el color de esa agua. Realmente es algo increíble y me alegro de que sirva en muchos aspectos en toda esta área. También me gustó visitar este lugar genial con mis amigas, cosa que nunca habíamos hecho antes. Todas ellas añadieron un toque muy especial a este viaje y me alegra que así haya sido ❣️.Este es uno de los imperdibles que hay en Mendoza si te interesa vacacionar por aquí. La ciudad de San Rafael tiene su propio aeropuerto, por lo que se puede llegar en avión o también en micro. Por supuesto tener auto sería lo ideal, pero para nosotras eso no fue posible aún así que contratamos una excursión que nos llevó a pasear por ahí. Por suerte salió todo bien y pudimos






