Pienso que volver a ir a la provincia de Mendoza fue una gran decisión: por supuesto uno nunca jamás va a terminar de ver todos los lugares hermosos que hay en una determinada área, pero está bueno llevarse la mayor cantidad de recuerdos posibles. Cuando había ido a Mendoza en el 2018 fui a San Rafael, una de las partes con más cosas para hacer en cuanto a turismo; pero aún restaba conocer la ciudad de Mendoza y uno de sus principales atractivos: las termas de Cacheuta. Finalmente, en el 2021 tuve mi revancha y pude ir hasta este hermoso lugar .
Era el último día de nuestro viaje, así que todos estábamos emocionados por esto y sin ganas de volver a casa. Conocimos muchos lugares lindos durante este paseo, pero este era el destino principal de todos. Afortunadamente el día estaba despejado y bastante caluroso a pesar de que aún faltaban algunas semanas para que llegara el verano.
Este lugar es un importante complejo turístico de aguas termales y está preparado como tal: antes de llegar a la puerta habían varios negocios en donde podías comprar comida y artesanías, pero esto no estaba permitido hasta que compres la entrada del parque (esta medida supuestamente era "de seguridad", pero supongo que más que nada era para ayudar a la economía de todos).
El paquete de viaje que contratamos ya tenía la entrada incluida, pero pudimos ver los precios en los carteles. En noviembre de 2021 en precio general era de 1000 pesos argentinos (algo de 10 USD al precio oficial). Esto me pareció bastante accesible considerando el lugar hermoso que es.
Este predio es realmente enorme: cuenta con piletas con agua de distintas temperaturas a medida que te desplazas dentro del área, vestuarios, baños, lockers y una zona de comedor en donde puedes almorzar tu propia comida o bien comprar ahí dentro.
Por nuestra parte, mi compañera Gertrudiz, yo y gran parte de nuestro grupo prefirió comer ahí. Se realizó un gran asado de estilo libre: esto significaba que al pagar el plato podías comer y beber toooodo lo que quisieras. Mentiría si dijera que comí poco, estaba delicioso. En ese momento pensé que hubiese sido mejor tomarme unas fotografías antes de tener la panza tan hinchada .
Luego del almuerzo fuimos a disfrutar del día. Lo interesante de la arquitectura de este lugar era que ingresabas en la parte superior del complejo y para acceder a las demás piletas debías ir bajando. El agua más caliente estaba en la parte de arriba, y la temperatura descendía escaleras abajo.
Todas las piletas estaban señalizadas en cuanto a la temperatura del agua y al tiempo recomendado de permanencia. El día estaba bastante caluroso, por lo cual resultaba algo peligroso pasar mucho tiempo en agua caliente, por lo que lo más recomendable era cambiar de pileta cada 10 o 15 minutos.
Si bien me metí a casi todas las piletas, preferí estar en la parte de abajo del complejo en donde el agua era tibia y fría. En esta zona había un pequeño parque en donde podías hacer picnic, incluso tomar las cervezas que ese hermoso día ameritaba .
Todo está pensado para el disfrute de grandes y chicos: también había un sistema de toboganes por los cuales podías arrojarte. Algunos estaban en funcionamiento, pero al momento que fuimos la pileta principal de abajo estaba vacía. Me gustaría regresar para verla con agua y tirarme de ahí, mi espíritu salvaje me lo pide .
Estas termas me parecieron un verdadero paraíso: en cualquier dirección tenías las montañas de fondo, creo que esta ubicación es inmejorable. También había un río en la parte inferior, pero yo estaba tan cómoda en una pileta de agua fría que rodeaba todo el predio que casi no quise moverme de ahí .
Ese día pasamos todo el día bajo el sol y a pesar de que tenía protector solar creo que me quemé un montón: lo sé porque las marcas de quemaduras gracias al traje de baño lo dicen. Así que en noviembre ya tomé el color bronceado que tendré todo este verano .
Estuvimos en las termas desde las 10 AM hasta las casi 6 PM, hora a la que cerraba el complejo. Fue un hermoso día, terminamos bastante agotados después de estar en el agua, yo sabía que iba a regresar todo el viaje durmiendo y así fue. Siempre el fin de un viaje me da algo de nostalgia y felicidad al mismo tiempo por haber pasado un maravilloso rato ❤️.
En cuanto a costos, todo este viaje de una semana me costó algo de 30.000 pesos argentinos (300 USD a precio oficial). No me parece tan elevado, considerando lo bien que la pasé en tan hermoso lugar, traje regalos para todos e hice todas las excursiones que quería hacer. Además, lo veo como una inversión en mi propia felicidad y para eso no tengo ningún limite de precio .
Y asi amigos, concluye mi viaje a la provincia de Mendoza . Fue el segundo que me animé a hacer sola y desde que me propuse no perderme ningún paseo, pienso que serán muchos más. Gracias por apoyar mis publicaciones, las escribo con mucho amor para toda la comunidad de Hive ❣️. Aquí algunos otros posts sobre este paseo
Pienso que volver a ir a la provincia de Mendoza fue una gran decisión: por supuesto uno nunca jamás va a terminar de ver todos los lugares hermosos que hay en una determinada área, pero está bueno llevarse la mayor cantidad de recuerdos posibles. Cuando había ido a Mendoza en el 2018 fui a San Rafael, una de las partes con más cosas para hacer en cuanto a turismo; pero aún restaba conocer la ciudad de Mendoza y uno de sus principales atractivos: las termas de Cacheuta. Finalmente, en el 2021 tuve mi revancha y pude ir hasta este hermoso lugar .
Era el último día de nuestro viaje, así que todos estábamos emocionados por esto y sin ganas de volver a casa. Conocimos muchos lugares lindos durante este paseo, pero este era el destino principal de todos. Afortunadamente el día estaba despejado y bastante caluroso a pesar de que aún faltaban algunas semanas para que llegara el verano.
Este lugar es un importante complejo turístico de aguas termales y está preparado como tal: antes de llegar a la puerta habían varios negocios en donde podías comprar comida y artesanías, pero esto no estaba permitido hasta que compres la entrada del parque (esta medida supuestamente era "de seguridad", pero supongo que más que nada era para ayudar a la economía de todos).
El paquete de viaje que contratamos ya tenía la entrada incluida, pero pudimos ver los precios en los carteles. En noviembre de 2021 en precio general era de 1000 pesos argentinos (algo de 10 USD al precio oficial). Esto me pareció bastante accesible considerando el lugar hermoso que es.
Este predio es realmente enorme: cuenta con piletas con agua de distintas temperaturas a medida que te desplazas dentro del área, vestuarios, baños, lockers y una zona de comedor en donde puedes almorzar tu propia comida o bien comprar ahí dentro.
Por nuestra parte, mi compañera Gertrudiz, yo y gran parte de nuestro grupo prefirió comer ahí. Se realizó un gran asado de estilo libre: esto significaba que al pagar el plato podías comer y beber toooodo lo que quisieras. Mentiría si dijera que comí poco, estaba delicioso. En ese momento pensé que hubiese sido mejor tomarme unas fotografías antes de tener la panza tan hinchada .
Luego del almuerzo fuimos a disfrutar del día. Lo interesante de la arquitectura de este lugar era que ingresabas en la parte superior del complejo y para acceder a las demás piletas debías ir bajando. El agua más caliente estaba en la parte de arriba, y la temperatura descendía escaleras abajo.
Todas las piletas estaban señalizadas en cuanto a la temperatura del agua y al tiempo recomendado de permanencia. El día estaba bastante caluroso, por lo cual resultaba algo peligroso pasar mucho tiempo en agua caliente, por lo que lo más recomendable era cambiar de pileta cada 10 o 15 minutos.
Si bien me metí a casi todas las piletas, preferí estar en la parte de abajo del complejo en donde el agua era tibia y fría. En esta zona había un pequeño parque en donde podías hacer picnic, incluso tomar las cervezas que ese hermoso día ameritaba .
Todo está pensado para el disfrute de grandes y chicos: también había un sistema de toboganes por los cuales podías arrojarte. Algunos estaban en funcionamiento, pero al momento que fuimos la pileta principal de abajo estaba vacía. Me gustaría regresar para verla con agua y tirarme de ahí, mi espíritu salvaje me lo pide .
Estas termas me parecieron un verdadero paraíso: en cualquier dirección tenías las montañas de fondo, creo que esta ubicación es inmejorable. También había un río en la parte inferior, pero yo estaba tan cómoda en una pileta de agua fría que rodeaba todo el predio que casi no quise moverme de ahí .
Ese día pasamos todo el día bajo el sol y a pesar de que tenía protector solar creo que me quemé un montón: lo sé porque las marcas de quemaduras gracias al traje de baño lo dicen. Así que en noviembre ya tomé el color bronceado que tendré todo este verano .
Estuvimos en las termas desde las 10 AM hasta las casi 6 PM, hora a la que cerraba el complejo. Fue un hermoso día, terminamos bastante agotados después de estar en el agua, yo sabía que iba a regresar todo el viaje durmiendo y así fue. Siempre el fin de un viaje me da algo de nostalgia y felicidad al mismo tiempo por haber pasado un maravilloso rato ❤️.
En cuanto a costos, todo este viaje de una semana me costó algo de 30.000 pesos argentinos (300 USD a precio oficial). No me parece tan elevado, considerando lo bien que la pasé en tan hermoso lugar, traje regalos para todos e hice todas las excursiones que quería hacer. Además, lo veo como una inversión en mi propia felicidad y para eso no tengo ningún limite de precio .
Y asi amigos, concluye mi viaje a la provincia de Mendoza . Fue el segundo que me animé a hacer sola y desde que me propuse no perderme ningún paseo, pienso que serán muchos más. Gracias por apoyar mis publicaciones, las escribo con mucho amor para toda la comunidad de Hive ❣️. Aquí algunos otros posts sobre este paseo





















