Casi inmediatamente después de mi llegada a la provincia de Catamarca, empecé a planificar mi itinerario sobre qué cosas podría hacer ahí durante mi estadía. Lo bueno de estar en un provincia totalmente nueva es que hay muchas cosas para descubrir, y yo tenía muchas ganas de hacerlo. Antes de mi visita, no sabía casi nada sobre la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca en donde estuve hospedada, pero no tardé mucho en interiorizarme sobre las actividades para hacer en los alrededores. Esta ciudad cuenta con gran cantidad de museos para ir a conocer, y uno de ellos y el más lindo que visité fue el del Pueblo Perdido de la Quebrada .
A pesar de que había leído comentarios de que el turismo en esta provincia no está tan explotado, cuando llegué a la capital me encontré un panorama mucho mejor del que esperaba. Al estar en pleno centro, habían varias líneas de colectivos que te llevaban a distintos extremos de la ciudad, cada uno con algo interesante para ver. Esto fue muy útil para mí, que no tengo transporte propio pero sí muchas ganas de estar para todos lados. Para visitar el museo que quería, tuve que tomarme un colectivo que me dejó justo en la puerta, pero llegué una hora antes de la visita guiada, lo que me obligó a tener un almuerzo improvisado al lado del río .
Para cuando se hizo la hora, finalmente pude entrar al museo y recorrer un poco antes de que la guía diera el tour. Esta actividad era gratis e incluía un recorrido por el interior del museo y luego un pequeño trekking hasta la parte interesante de este lugar. Se trataba de un antiguo asentamiento de los pueblos originarios, y antes de empezar la caminata había una muestra interpretativa de cómo eran estas antiguas civilizaciones. Me encantan estas recreaciones sobre la vida por esos días, es muy interesante saber cómo se manejaban en ese entonces .
Una vez afuera, había un camino con un desnivel de unos 50 metros en un camino de montaña. No era tanto, pero igualmente cansaba un poco por lo seca que es esta provincia. Al final de este camino, se podía encontrar una planicie con un montón de restos arqueológicos. Este lugar solía ser un asentamiento y la guía nos explicaba como era la organización jerárquica de estos pueblos y como fueron organizando las casas a medida que iba aumentando la población .
La guía nos contaba que las antiguas civilizaciones buscaban lugares como estos, altos y con buena vista a todo el valle para poder estar alerta de las posibles invasiones. Era increíble pensar en cómo ellos hicieron para construir todo eso ahí arriba, porque esas piedras eran las mismas que estaban a la orilla del río. Seguramente tomó muchos años construir todo eso, y fue bueno que lo hayan preservado ahora ahora .
La guía también nos contó que este lugar se convirtió en museo hace apenas un año, porque antes era una zona de libre acceso. Con el objetivo de preservarlo, decidieron cerrar el lugar y regular su entrada. Esto me parece un buen motivo para conservar las buenas condiciones de estas ruinas y que mucha más gente pueda disfrutar de ellas a través del tiempo .
Me gustó mucho esta primera visita conociendo los alrededores de la provincia. Este lugar fue un buen plan para una excursión de medio día, para conocer un poco la historia y para ver un poco de montañas más de cerca. Me sorprendió que para esta actividad no haya que pagar ningún ticket, lo que en mi opinión, significa que la provincia de Catamarca sí que está invirtiendo en desarrollar su turismo. Aún queda mucho trabajo que hacer sobre difusión de las cosas interesantes que hay para hacer en estos lugares, pero por lo menos ya están empezando a divulgarlo al menos un poco más .








0 commentarios:
Publicar un comentario