Los primeros pobladores de estas tierras llegaron a pie a lo que es hoy la isla Grande de Tierra del Fuego, hace más de once milenios. Fueron cazadores y recolectores nómadas provenientes del Norte, dispuestos a sobrevivir con los recursos naturales de un espacio que aún se mantenía conectado a la Patagonia continental. De estos grupos, que estaban emparentados con los tehuelches del continente surgieron los pueblos selknam y haush. Desde los archipiélagos occidentales de la Patagonia llegó otra oleada de pobladores, los nómadas del mar, yámanas y kawésqar.
A pesar de que las temperaturas son frías todo el año, se encuentra enclavada entre altos bosques magallánicos, los cuales aún sobreviven en los bordes de la ciudad. Ushuaia posee una temperatura media anual de 5,7 °C y una escasa oscilación térmica anual, que va de -0,3 en julio a 9,4 °C en enero; son extrañas las temperaturas de más de 15 °C en verano o menores a -8 °C en invierno.
Los récords de temperaturas absolutas son 29,4 °C (ocurrió en diciembre) y -25,1 °C (ocurrió en julio). Tal es lo persistente del frío que en pleno verano austral se han registrado eventuales nevadas, o temperaturas de solo -6 °C.
Las precipitaciones, que en invierno suelen ser en forma de nieve, están repartidas equitativamente a lo largo del año sumando un total de 524 mm, pero, si bien parecerían exiguas, a causa de la constante temperatura baja se tornan suficientes para convertir a Ushuaia en una ciudad de clima húmedo; también ayuda para ello el alto promedio de días con alguna precipitación -200 días al año-, siendo también alto el número de días nublados o brumosos.